Instituto Secular Nuestra Señora de la Altagracia

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75 años remando mar adentro con esperanza

En una solemne Eucaristía celebrada en la Catedral Primada de América, la Arquidiócesis de Santo Domingo acompañó la clausura del Año Jubilar por el 75 aniversario del Instituto Secular Nuestra Señora de la Altagracia, en una acción de gracias a Dios por más de siete décadas de vida, misión y servicio en la Iglesia y la sociedad.

La celebración, realizada el pasado 7 de abril, estuvo marcada por un profundo espíritu de alegría, gratitud y esperanza, al conmemorar una historia que inició el 7 de abril de 1950, cuando siete jóvenes, tras un retiro espiritual, subieron al Santo Cerro de La Vega, donde consagraron sus vidas al Señor, dando origen a este carisma inspirado bajo la protección de la Virgen de la Altagracia.

La Eucaristía fue presidida por Mons. Tomás Morel, Arzobispo Coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, quien en su homilía destacó el valor del testimonio, la valentía y la fidelidad al Evangelio, como pilares fundamentales de esta obra, subrayando que se trata de una iniciativa sostenida por el Espíritu de Dios a lo largo del tiempo.

Mons. Morel, resaltó tres elementos esenciales para la vida cristiana y la misión del Instituto: La valentía, como capacidad de asumir con decisión el llamado de Dios; el testimonio, como expresión concreta del Evangelio en la vida cotidiana; y la unión con Cristo, que sostiene y da sentido a toda vocación. También, motivó a vivir la fe con firmeza y compromiso, especialmente ante los desafíos del mundo actual.

Agradeció el testimonio de tantas mujeres que, con su entrega generosa, han hecho visible a Cristo en medio del pueblo, convirtiéndose en signo vivo de su amor y presencia.

La directora del Instituto, Ofelia Pérez Canario, expresó su profunda gratitud a Dios por los frutos alcanzados en estos años, destacando que esta historia es obra del Espíritu Santo y está íntimamente unida al Misterio Pascual.

“Hoy celebramos 75 años de vida y misión, nacidos al pie de la cruz y caminando hacia la luz de Cristo resucitado”. Agradeció a la Iglesia, a los obispos, sacerdotes, comunidades y colaboradores que han acompañado el crecimiento del Instituto.

El Instituto Secular Nuestra Señora de la Altagracia surge en el corazón de la Iglesia dominicana como una respuesta al llamado de Dios vivido en medio del mundo. Fundado por el padre José María Uranga, SJ, junto a siete jóvenes consagradas. Este proyecto nació en el contexto de la espiritualidad de la Semana Santa, marcando desde sus inicios una profunda vinculación con el Misterio Pascual.

Fue aprobado como Instituto Secular de Derecho Diocesano en 1964. Ha desarrollado una espiritualidad centrada en la consagración en la vida ordinaria, el servicio evangelizador y el testimonio cristiano en los distintos ambientes sociales. 

Con el paso del tiempo, las Altagracianas han extendido su presencia a nivel internacional, llegando a países como Puerto Rico, Nicaragua, Estados Unidos y México, además de diversas regiones de la República Dominicana, contando también con una rama asociada y cooperadores que fortalecen su misión.

La celebración del 75 aniversario concluyó con la renovación de la consagración de las miembros del Instituto, reafirmando su compromiso de continuar siendo signo de esperanza y servicio en la sociedad, bajo el lema: “75 años remando mar adentro con esperanza”.