Ante la debilidad, fortaleza

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Por: José Jordi Veras Rodríguez

jordiveras@yahoo.com

A veces creemos que luego de atravesar batallas y situaciones de la vida no seremos capaces de recomponernos, seguir adelante o de levantarnos. Sin embargo, por alguna buena razón, Dios, a través de las Escrituras nos muestra muchos ejemplos de cómo habiendo caído se levantaron; de cómo cuando otros perdieron la fe, quien se mantuvo firme pudo sobrellevar todo y recibir más allá de lo que perdió. O cuando fueron puestos a prueba, Él vio su gran fe y ella misma los sanó, los sacó de lo que les impedía continuar.

Cuando El nos impide algo, está buscando que podamos abrir nuestros corazones a Él de una forma diferente y desde ese cambio, comenzar a caminar junto a Él, pero sin dudas, sin temores y con una fe hecha de Roca firme.

Es porque Él nos brinda un espíritu de amor, poder y de dominar nuestros impulsos. 

Recordemos este pasaje 2da de corintios 12:9 : “ Y me ha dicho: Te basta mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad”.

Recuerda esto hoy: “porque mi poder se perfecciona en la debilidad”. No te creas que estás solo. Esa mano amiga; consejo; ayuda.; mensaje o lo que te ha ayudado a seguir adelante, esa fuerza, es Él actuando en ti y alrededor tuyo y de los tuyos. 

Hay quienes han perdido las fuerzas para seguir luchando o seguir adelante, porque piensan que una prueba tras otra, han dejado todas sus fuerzas y piensan que ya es más fácil abandonarse a la debilidad, y para aquellos que han caído en el algún momento o han sentido toda la impotencia y desesperación, les recuerdo, que es normal sentirse así, pero que no es la  última respuesta de quien te ha visto y escuchado, solo te pide que no dejes de abrirle las puertas de tu corazón y de tu confianza. 

A ustedes, les dejo, parte del Salmo 103:

“Él es quien perdona todas tus iniquidades,

El que sana todas tus dolencias;

4  El que rescata del hoyo tu vida,

El que te corona de favores y misericordias;

5  El que sacia de bien tu boca

De modo que te rejuvenezcas como el águila”.

Más que buscar desánimo y deseo de rendirte, busca la fortaleza, que solo Él puede brindarte en medio de las tormentas.