Me creaste con amor y para amar

0
6

Desde España/ Área: Pastoral de la Salud

Mary Esthefany García

hojuelasdeesperanza@gmail.com

El acompañamiento espiritual en los hospitales es un servicio profundamente humano y evangélico. Es un camino que, por un lado, nos llena de consolación al ser testigos de la fe, la esperanza y el amor que brotan incluso en medio del dolor; pero, por otro, nos une íntimamente a Cristo sufriente. 

En cada habitación, en cada silencio compartido y en cada mirada cansada, tocamos el misterio de la cruz y la promesa de la resurrección.

Hay experiencias que conmueven el alma, que nos enfrentan al peso del sufrimiento humano y, a veces, nos sobrepasan. En esos momentos me reconozco como un vaso frágil, necesitado de permanecer en constante presencia divina para no quebrarme. 

Solo dejándome llenar por el amor de Dios, puedo permitir que Él restaure aquello que dentro de mí susurra: “ya no puedo más”. Es en la oración donde regreso a la esencia, donde recuerdo el llamado que Dios sembró en mi vida y renuevo mi sí al amor incondicional.

Oración final, de Javi Montes, SJ

Señor, me creaste con amor y para amar.

Me has regalado muchos dones para repartir tu amor.  

Me demuestras cada día tu ternura y tu gracia.  

Vuelve a llamarme por mi nombre y pregúntame, como a Pedro: «¿me amas?»  

Que todo lo que haga sea por ti, que todo mi ser se entregue a ti, que todos mis pensamientos se orienten a ti y a tus hijos e hijas. Que ame a tu modo, sin condiciones.  

Que vea en toda persona una imagen de ti para cuidar y respetar a quien me encuentre.  

Que sepa reconocer mis errores, que descubra lo que me aparta de ti.  

Sigue dándome tu gracia para responderte, tu perdón para levantarme cuando caiga  

y tu fuerza para seguirte todos los días de mi vida.  Amén