Mons. Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo metropolitano de Santo Domingo, presidió la Santa Misa en la parroquia Jesús Maestro, la mañana del domingo 25 de octubre de 2026, con motivo de sus fiestas patronales.
Durante su homilía, el arzobispo destacó tres características fundamentales de Jesús que todo cristiano está llamado a reflejar: la capacidad de escuchar, ser luz para los demás y dar testimonio con la propia vida.

Mons. Morel Diplán exhortó a recuperar el arte de escuchar con atención y sensibilidad, tanto en las familias como en las comunidades, las instituciones y la sociedad. Señaló que muchas personas necesitan sentirse acogidas, comprendidas y valoradas, y que una escucha sincera puede convertirse en una experiencia transformadora.
Advirtió que la falta de escucha genera conflictos, debilita las relaciones y aumenta la soledad. Por eso, invitó a seguir el ejemplo de Jesús, quien prestaba atención a las necesidades y preocupaciones de quienes se acercaban a Él.
El testimonio como camino de transformación
Al reflexionar sobre el gesto de Jesús al lavar los pies de sus discípulos, Mons. Morel Diplán resaltó la humildad y el servicio como expresiones esenciales del seguimiento cristiano. Jesús enseñó mediante el testimonio de una vida entregada a los demás, invitando a sus discípulos a no considerarse superiores, sino a ponerse al servicio de sus hermanos.
Enfatizó la necesidad de que los adultos sean referentes humanos, morales y espirituales para las nuevas generaciones, mediante una conducta coherente con los valores del Evangelio. La formación cristiana, señaló, no depende únicamente de las enseñanzas recibidas, sino también del ejemplo que se ofrece en la familia y en la sociedad.
Al concluir, exhortó a la comunidad parroquial a mantener a Jesucristo como su gran Maestro y modelo de vida, siguiendo sus enseñanzas para contribuir a la transformación de la sociedad.
La celebración fue también ocasión para agradecer a Dios por todas las personas que han contribuido a la historia de fe de la parroquia Jesús Maestro, recordar a quienes ya han partido a la casa del Padre y renovar el compromiso de continuar sembrando los valores cristianos en las nuevas generaciones.




