El juramento hipocrático
es compromiso sagrado
que no puede ser manchado
por un proceder errático;
pues su espíritu es enfático:
actuar con honestidad,
con entrega y probidad
cual profesional consciente
por la salud del paciente
que es el norte y prioridad.
Los galenos se han ganado
de la gente la confianza
porque en ellos la esperanza
siempre han depositado;
porque su ciencia ha sanado
enfermos y poblaciones
con sus doctas atenciones
profundamente entregados
en principios arraigados
y humanas motivaciones.
Pero, hoy la medicina
tiene retos por delante
y deberá ser tajante
con la práctica dañina;
pues la apetencia leonina
obnubila la razón
endurece el corazón
tuerce el rumbo del camino
y hacia un incierto destino
llevará sin remisión.
Un probo facultativo
ejerce por vocación
ajeno a la tentación
como medio lucrativo;
debiendo ser un motivo
de honda preocupación
ver una investigación
con médicos aprehendidos
después de ser sorprendidos
en cuestionable actuación.




