El valor de las buenas acciones

0
4

Aprecio tanto a la gente

que me retorna el saludo

cuando a algún lugar acudo

y hallo un trato diligente;

un rostro resplandeciente

enmarcando una sonrisa

sin pausa, pero sin prisa

me produce placidez

al sentir la calidez

de quien servir es divisa.

Al hacer una llamada

a un negocio u oficina

valoro cual perla fina

que una voz bien educada,

amable y considerada

me responda con presteza

porque en esa gentileza

percibo algo especial

muy valioso y esencial

que expresa humana nobleza.

Ver una acción solidaria

con las personas mayores

es parte de los valores

de una vida humanitaria;

y la actitud voluntaria

es un ejemplo a emular

con la gente de su lar

o un lugar desconocido

y aquello que se ha ejercido

no sea por simular.

Las personas generosas

tienen su retribución

en esa contribución

que hacen las almas piadosas;

sus acciones bondadosas

desde su pecho ferviente

son una fértil simiente

para hacer un mejor mundo

dejando un surco profundo

y un permanente aliciente.

En verdad es admirable

la vocación de servicio

de quienes cumplen su oficio

de manera responsable;

porque hacen más viable

la solución de un problema

por ser su credo y su lema

su principio y su razón

llevando en el corazón

el servicio como emblema.