Juan Guzmán
Doble fue la alegría que sentí al descubrir esta garza verde entre las hojas del mangle rojo.
Primero, por la especie que ancestralmente anidaba en los manglares adyacentes, al sitio donde estábamos y hace unos dos años retornó, gracias a la circulación del agua que se le pudo dar al manglar, logrando así “revivir” el hábitat.
Segundo, por la envergadura que van tomando los arbolitos de mangle, resultado de los canales de interconexión con la bahía que han sido construidos literalmente a mano, para no afectar el manglar establecido.
Los esfuerzos son ingentes, pero la dedicación da sus frutos y alegra mucho cuando estos se hacen tangibles, aún más, si sirven, como es el caso, para la dinámica natural que renace y da esperanza.
El ejemplar corresponde a un juvenil de Butoides virescens que también llamamos comúnmente Cra-Cra, martinete, entre otros nombres.
La fotografía corresponde a la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Manglares de Estero Balsa, en la zona de Pepillo Salcedo (Manzanillo), dentro del conjunto correspondiente a los Humedales de Montecristi y la Línea Noroeste, declarado sitio Ramsar No. 2497, de importancia internacional, en el día 13 de octubre del año 2022.




