Javier Faustino Román, un hombre trabajador, solidario y servicial, pasó a la Casa del Padre el pasado 12 de mayo. Fue un padre para sus hijos, una persona honesta, sencilla, humilde y alegre, que marcó la vida de sus familiares, vecinos, y todos los que le rodeaban.
Nunca te olvidaremos, gracias por tu vida y tus valores. Tus hijos, nietos, bisnietos, hermana, sobrino, yernos, nueras, vecinos y familiares.




