José Jordi Veras Rodríguez
Hace poco se dio a conocer decisión emitida por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia, en contra de un recurso interpuesto por el exprocurador general de la República Jean Alain Rodríguez Sánchez, contra la sentencia que le condenó a indemnizar al periodista Marino Zapete Corniel, por los daños morales ocasionados.
El origen de este litigio se relaciona con las informaciones difundidas por el comunicador en septiembre de 2019, cuando presentó una investigación sobre millonarios contratos de asfalto, firmados por una hermana del entonces procurador, en representación de la empresa Grupo Asimra.
La Corte determinó que Jean Alain Rodríguez realizó actuaciones destinadas a lograr que Zapete se retractara, ejerciendo presión para que de no hacerlo, se cancelara definitivamente la transmisión de su programa televisivo.
Los jueces consideraron que estas acciones ilegítimas provocaron la salida del espacio, estableciendo además que el periodista sufrió un grave menoscabo de su reputación y buen nombre, sumado a episodios de estrés y angustia que justificaron la fijación de esta penalidad.
Tras darse a conocer esta decisión irrevocable de la Suprema Corte, el periodista Marino Zapete afirmó que este fallo constituye una clara señal para quienes ejercen funciones públicas, demostrando que su demanda buscaba defender el ejercicio responsable del periodismo, frente a las presiones del poder.
Estamos conscientes que todos estos términos jurídicos y respecto a un caso en particular, son algo aburrido para el lector, pero quería ponerlos en contexto, para aquellos que no conocían el hecho o el por qué de esta reciente decisión a favor de un periodista, que a nuestro modo de ver, ha llevado su ejercicio de forma pulcra, honesta, responsable y valiente.
Lo otro realmente importante, además, de haberle dado seguimiento a este caso, el indicado periodista amigo, y con lo que demuestra aún más su integridad, es que no estaba en el proceso todos estos años, por el dinero o por venganza, sino por el respeto a su honra, moral y su trabajo de larga data.
El gran ejemplo lo puso Marino Zapete, cuando el dinero recibido, unos 2,4 millones de pesos, que comprende los RD$2,000,000.00 fijados como indemnización y RD$480,000 de intereses judiciales, fue donarlo al Instituto para Sordos Santa Rosa, una institución que trabaja con más de 200 estudiantes sordos de escasos recursos.
En una sociedad donde lo que se quiere vender es que la mercancía dinero, corrompe todo y mueve todo, hasta la moral de mujeres y hombres y donde el apego se ha vuelto más una preocupación.
Esto, hasta Dios agrada.



