Escuela de Teología reflexiona sobre la eutanasia y el suicidio asistido

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La Escuela de Teología de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) realizó el conversatorio “Eutanasia: ¿derecho a morir dignamente o suicidio asistido?”, con el propósito de analizar desde las perspectivas médica, ética y teológica, uno de los temas más debatidos de la actualidad.

El director de la Escuela de Teología, padre William Arias, explicó que la iniciativa surgió a raíz de las inquietudes planteadas por estudiantes y docentes, ante el creciente debate social sobre la eutanasia y suicidio asistido.

“Son temas que antes permanecían en los ámbitos académicos y especializados, pero que hoy forman parte de la conversación pública, impulsados también por las redes sociales. Esto genera interrogantes que requieren orientación, conocimiento y reflexión”, expresó el padre Arias.

Durante el encuentro, el geriatra Martín Medrano abordó el tema desde la medicina, y explicó que la palabra eutanasia proviene del griego y significa “buena muerte”. Señaló que originalmente hacía referencia al alivio del sufrimiento y al acompañamiento de las personas en el final de la vida, conceptos que actualmente se relacionan con los cuidados paliativos.

El especialista diferenció conceptos como homicidio, suicidio, suicidio asistido y eutanasia, destacando que en el suicidio asistido es el paciente quien ejecuta el acto final, con medios proporcionados por un profesional de la salud, mientras que en la eutanasia, es el médico quien realiza directamente el procedimiento que provoca la muerte.

Asimismo, presentó el marco legal de diversos países donde estas prácticas han sido reguladas, entre ellos Suiza, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, España, Colombia y Canadá. “El objetivo debe ser aliviar el sufrimiento del paciente y respetar su dignidad, no provocar deliberadamente la muerte”, indicó. 

El sacerdote y doctor en teología moral, Diego López Luján, enfatizó que el verdadero desafío no es hablar de una “muerte digna”, sino de vivir dignamente el proceso final de la vida. “Todos queremos morir sin dolor ni sufrimiento. Sin embargo, cuando a los pacientes se les ofrecen alternativas que les permiten mantener calidad de vida, acompañamiento y alivio del dolor, disminuyen significativamente las solicitudes de eutanasia”.

López Luján explicó que los cuidados paliativos representan una respuesta integral a las necesidades físicas, psicológicas, sociales y espirituales de los pacientes con enfermedades terminales.

Desde la visión cristiana, López Luján recordó que la muerte forma parte de la condición humana y debe ser asumida con esperanza, promoviendo siempre el respeto a la vida y la dignidad de la persona. 

El conversatorio finalizó con inquietudes de los estudiantes, religiosos y docentes, sobre este importante tema.