El manejar con prudencia
evita los accidentes
cada día más frecuentes
a niveles de demencia.
Hay que insistir con vehemencia:
conducir con precaución
como una solución
que todos podemos dar
y que nos puede ayudar
para su consecución.
Es sumamente importante
no exceder velocidad
en autopista o ciudad
cuando vamos al volante;
debe ser una constante
para la seguridad
porque la temeridad
es un fatal elemento
que influye en todo momento
en la siniestralidad.
Además de la actitud
de irresponsabilidad
está la velocidad
que es signo de ineptitud;
y no vemos la inquietud
de nuestras autoridades
que evaden sus prioridades
dando de lado al problema
llegando a una cifra extrema
con tantas fatalidades.
Si no se aplican medidas
tomando el problema en serio
seremos un cementerio
con tantas vidas perdidas;
y familias destruidas
por vehículos volcados
o por motores chocados
con un balance mortal
y una secuela brutal
de tantos sueños truncados.




