Con cuánta facilidad

hala una mano el gatillo

la de un agente o un pillo

que ya es cotidianidad 

la gran criminalidad

que azota a nuestra nación 

y sin discriminación 

porque es brutalmente ciega

la que tantas vidas siega 

y crece la indignación.

No hay nadie que esté seguro 

aún sin salir de casa

y en cualquier momento pasa

verse uno en ese apuro

traumatizante y tan duro

en que peligra la vida

a merced de un homicida

que con un arma de fuego 

te dice que no es un juego

con su jerga retorcida.

El problema va en aumento

se reclama solución 

a la grave situación 

que es el tema del momento 

un verdadero tormento 

que está causando ansiedad

y genera enfermedad 

por eso pide la gente

una solución urgente

en bien de la sociedad.

Pasó el tiempo de consulta,

de diálogos y debates

mientras siguen los embates

que en violencia nos sepulta

y vivir se dificulta

en medio de esta zozobra 

que cada dia se cobra 

nuevas vidas inocentes

seamos más contundentes 

¡Vamos: manos a la obra!