Se levantará temprano
como siempre a trabajar
y dejará en el hogar
lo que ama un ser humano
él sabe que no es vano
lo que hace cada día
pues con su acción comprendía
el ejemplo de su ancestro
un consagrado maestro
que en su afán le precedía.


Como a su progenitor
en emularlo se empeña
aplicando en lo que enseña
ser más que un expositor
consagrado monitor
que a sus alumnos da aliento
igual que conocimiento
lo que en su vida disfruta
sin apartar de su ruta
poner alma y sentimiento.


Le gusta ser minucioso
al transitar por la historia
la que narra con euforia
cual si fuese un contencioso
como un guerrero ambicioso

que se lanza a la conquista
aunque su punto de vista
lo guarda con gran vigor
y con el mismo rigor
del avezado analista.


Concluirá con su jornada
de la manera habitual
y cual si fuese un ritual,
al oír la tintinada,
su sonrisa iluminada
por el retorno inminente
¡a su casa y con su gente!
en donde el día culmina
y mañana a la rutina:
es la vida de un docente.-