Las pruebas PISA

0
160

Usted habrá oído mucho hablar en estos días de las pruebas PISA, pero quizás usted no sepa lo que quiera decir Pruebas PISA. Por eso hay que estar al tanto y lo escribo y comparto.

El Programa Internacional para la Evaluación de Estu­diantes que se conoce por sus siglas en inglés PISA (Pro­gram for International Stu­dent Assessment) es un estudio llevado a cabo por la Or­ganización para la Coopera­ción y el Desarrollo Eco­nómico (OCDE).

La OCDE es un organismo de cooperación internacional, compuesto por 36 Estados, cuyo objetivo es coordinar sus políticas eco­nómicas y sociales. En la OCDE los representantes de los países miembros se reúnen para intercambiar información y armonizar políticas con el objetivo de maximizar su crecimiento económico y colaborar a su desarrollo y al de los países no miembros.

El estudio PISA se hace a nivel mundial y mide el ren­dimiento académico de los alumnos en matemáticas, ciencias y lectura, cada tres años, en los 36 países miembros. Se trata de una pobla­ción que se encuentra a punto de iniciar la educación post-secundaria o que está para integrarse a la vida laboral.

Es muy importante desta­car que el Programa ha sido concebido como un recurso para ofrecer información abundante y detallada que permita a los países miembros adoptar las decisiones y políticas públicas necesarias para mejorar los niveles edu­cativos.

Nuestro país ha sido eva­luado dos veces, en el 2015 y en el 2018. Se debe decir que los países que han sacado mejores notas son Tailandia en 2015 y China en 2018. Nosotros, en cambio, somos las notas más deficientes. En el 2015, en matemáticas, mientras Singapure sacó 564 puntos, Perú 378, la Repú­blica Dominicana 328. Y en el 2018, China sacó 595, Perú ascendió a 400 y nosotros descendimos a 325.

¿Qué ha pasado, qué po­demos decir? En primer lugar, que se cree que los datos mostrados por PISA son veraces, que se le da cré­dito a la OCDE. Las pruebas PISA son confirmadas con los resultados de nuestras pro­pias pruebas nacionales. Segundo, que aunque venimos haciendo esfuerzos des­de el “Pacto por la Patria y el Futuro de la Educación Do­minicana” de 1989, conservamos aun deficiencias en la educación. Tercero, que tene­mos cla­ro que en tres años no se sube un punto en la nota media de ningún conglo­merado de estu­diantes. Cuar­to, que sabe­mos que, aunque desde hace siete años la educación cuenta con ma­yores recursos económicos, no se ha podido confeccionar un grupo humano, del Minis­te­rio y del Gremio, que se conviertan en dolientes de la educación.

Se cambian ministros y presidentes, y se mantienen en pugna permanente. Se “merenguean” datos y explicaciones. Bueno, más que explicaciones se oyen justificaciones. Y no se conocen los planes remediales que se im­plementarían a partir de los datos que aportan las pruebas.

Manténgase al tanto. Sea un doliente de la educación.