Covid-19, conciencia y compromiso El hombre sin ideales ve beneficio hasta en el mal de los demás

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Manipular es una profesión que se apoya en la psicología de masas. En las acciones de rebaño todo el grueso de animales sigue a aquel que va a la cabeza; pero si la cabeza está dirigida con un plan entonces el guía no obedece a un instinto sino a condicionantes.

Los métodos de manipulación cada día son más sutiles, así como sutiles los medios para su divulga­ción e implementación.

En nuestro país la aplicación de mayor cantidad de pruebas ense­ñará más casos de covid-19 que ya existían y que están, sin diagnóstico previo alguno, contagiando silencio­samente.

Las epidemias tienen patrones de comportamiento, por eso se sabe de antemano qué cantidad aproximada va a infectarse y qué cantidad puede morir. La gente no conoce ni tiene que conocer esas extrapolaciones, pero así se manejan estos asuntos a nivel científico.

Las medidas de control amorti­guan el efecto de los virus a la espera de tres escenarios: a) admi­nistrar los recursos sanitarios,

  1. b) inmunidad y c) dar tiempo al desarrollo de una vacuna.

En nuestro país y en otros países el covid-19 ha sido una bendición para aquellos inescrupulosos que dirigiendo estados quebrados por la corrupción han encontrado en la pandemia una tabla de salvación que implica recursos frescos des­viados para fines políticos, manejo de los recursos legales para fines que solo el poder puede manejar, y tiempo.

República Dominicana, Ecua­dor, Bolivia y Chile son ejemplos de lo enunciado.

En nuestro país veremos “más casos”, más inyección de miedo y mayor movilidad en la gestión del voto comprado y muy posiblemente arreglos técnicos, y “ajustes” para un resultado electoral diferente al que tendríamos en condiciones normales.

El hombre sin ideales ve beneficio hasta en el mal de los demás.

La única vía de detener la ansiedad de dinero, poder y la locura de ambición desmedida en detrimento del pueblo es que ese mismo pueblo despierte, se empodere y diga ¡basta! a través de una acción simple y democrática como es el voto. Pero no queda hasta allí, el voto debe ser acompañado, contado, defendido y puesto en ejecución como acción de cambio.

Ya pasó en 1978, se quedaron con una parte del Senado que no le correspondía, pero se vieron obligados a entregar el poder ganado en las urnas.

La razón por la que las masas, el pueblo, se manipula se debe a que su fuerza consciente y organizada es aterradora y no hay poder de ningún tipo ni calibre que la detenga. Los que han ejercido el poder de mala forma saben eso, está escrito en nuestra historia.

Aún y con covid-19, la hora es de conciencia y compromiso, recha­zo a la manipulación y mante­nimiento claro de los propósitos que tenemos en común como nación.

Por esos mismos propósitos mu­chos otros dieron sus vidas. Esta fecha, 14 de Junio, es propicia para recordarlos.

 

Santiago, 14 junio 2020