-Ada Jiménez

El pasado domingo 20  volvimos a proclamar que Cristo es nuestro Rey y lo hicimos cantando. Es el grupo de jóvenes que al inicio de los años 70, acompañados de la guitarra de Pedro Frías, cantábamos las misas dominicales en la capilla de las Carmelitas de clausura de Licey. Ahora acompañados de nuestras familias y en su mayoría abuelos volvimos a reunirnos para celebrar  50 años de ese grupo que le dimos por nombre el Coro Corazo.

La celebración Eucarística fue presidida por el  Padre Darío Taveras,Msc donde revivimos nuestros años de juventud sana, de servicios como catequistas, miembros de clubes culturales, pastoral juvenil, entre otros.

Uno de los objetivos de ese encuentro fue reconocer la trayectoria del Padre Darío Taveras, nuestro guía y mentor, un gran amigo cuyas enseñanzas se mantienen latentes en nuestras vidas y que ha hecho de Licey y sus zonas aledañas un verdadero ” Monumento Viviente “.

De una forma muy especial agradecemos a las Hermanas Carmelitas su apoyo, orientación y sobre todo sus oraciones.

Finalizada la misa aprovechamos para compartir recuerdos y anécdotas, y saborear el tradicional chocolate caliente que las Hermanas nos servían cada domingo.

Nos despedimos dando gracias a Dios con el ánimo de seguir reuniéndonos y por supuesto seguir cantando.