Hay que seguir adelante 

contra el  viento y la marea

imperativa tarea 

de mostrar mejor talante

y,  siempre, con Dios delante, 

afrontar los desafíos 

rectamente y sin desvíos

por el camino del bien

y así cuidarnos también 

de corazones vacíos.

Tender la mano oportuna 

a aquel que viene detrás 

y compartir, además,

la tristeza y la fortuna 

tan fugaz como la luna

que brilla como un espejo 

y aunque su luz es reflejo

Ilumina mi camino 

por el sendero y destino 

que llevo en el entrecejo.

No ceder ni una pulgada

a las viles tentaciones 

mundanas provocaciones 

por ser muy mala jugada,

que una vida sosegada 

requiere carácter recio

para apartar con desprecio

la sutil frivolidad 

que un alma con calidad

no se vende a ningún precio. 

Producir y compartir 

un esencial mandamiento 

y hacerlo con sentimiento 

¡con el mismo de vivir!

gratificante es servir 

y dar sentido a la vida 

al bajar o en la subida

que la vida sube y baja

y aún en la desventaja

al odio no dar cabida.-