CC3H4D Pope John XXIII (1881-1963) Who Reigned As Pope From 1958.

Manuel Pablo Maza Miquel, S.J.     

“Pío [IX no es el último de los Papas]… Tengamos fe que un nuevo papa y la reunión de un concilio puedan equilibrar la barca”, San John Newman, Cardenal, 3 de abril de 1871, en los meses que siguieron a la definición de la infalibilidad papal (18 julio 1870).    

Capovilla, secretario personal de Juan XXIII aseguró: Juan XXIII siempre sostuvo que tomó la decisión de convocar el concilio en perfecta libertad “sin que nadie le hubiese hablado antes del asunto”. Capovilla afirmó que ya el 30 de octubre de 1958, ¡dos días después de su elección! Juan XXIII mencionaba la necesidad de convocar el concilio. Capovilla le expresó al papa, “para un hombre de su edad, el concilio será un proyecto peligroso que requerirá un trabajo duro”. Lo más prudente es durante su papado insistir en “su talento carismático de paternidad” y no meterse en eso. El papa le prometió pensarlo y le dijo días después: “El problema es, Don Loris, que usted todavía no es libre… …Usted anda preocupado de tener una buena reputación…”.

Algunos pensaban que el concilio duraría de tres a cuatro semanas. No faltaba quien asegurase que después del dogma de la infalibilidad, no habría más concilios.

Se sabe con certeza que el 8 enero 1959, Juan XXIII le expresó a Don Giovanni Rossi, antiguo secretario de su querido Cardenal Ferrari, la decisión de convocar un concilio.

En San Pablo extramuros, el 25 enero 1959 Juan XXIII comunicó a un grupo de cardenales la convocatoria de un concilio, la reunión de un sínodo para la diócesis de Roma y la puesta al día (aggiornamento) del Código de Derecho Canónico. El concilio tendría tres fines: mayor claridad en el pensamiento de la Iglesia, fortalecimiento de los vínculos de unidad y un mayor fervor. El papa hacía “una renovada y amistosa invitación a nuestros hermanos de las Iglesias cristianas separadas que participen en este banquete de gracia y fraternidad, al cual aspiran tantas almas en todas las esquinas del mundo”.

Cuando el 20 de enero 1959 Juan XXIII le comunicó al cardenal Tardini, Secretario de Estado, la idea de convocar concilio, Tardini la consideró “una idea iluminadora y santa”. Pero en San Pablo extramuros, los 17 cardenales presentes “no respondieron nada a este anuncio dramático” (Hebblethwaite, 1985: 306 – 324). Examinemos otras respuestas.