“Yahveh otorga el derecho a todos los oprimidos” (Sal 102, 6)
Fr. Miguel Ángel Gullón Pérez O.P.
Comunidad de Dominicos de El Seibo
Un año después del desalojo a 60 familias “dominicanas hasta la tambora” en El Seibo no se ha hecho justicia. La querella depositada en el Ministerio Público se ha quedado engavetada incluso cuando el Procurador Fiscal se comprometió a cumplir el Artículo 30 del Código Procesal Penal: “El ministerio público debe perseguir de oficio todos los hechos punibles de que tenga conocimiento, siempre que existan suficientes elementos fácticos para verificar su ocurrencia”.
Es preciso recordar que el día 27 de noviembre de 2025 se acercó la Comisión de los Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, para escuchar a las familias, pero claudicaron en el empeño. El Abogado del Estado sigue confirmando que no dictó orden de desalojo. Después de dos caminatas por la ciudad, las familias realizaron una vigilia con encendido de velas en el Parque Duarte para conmemorar el primer aniversario de la destrucción de sus viviendas.
Las palabras de León XIV en su Encíclica Magnifica Humanitas están en sintonía y nos inspiran: “incluso en las noches más oscuras, el Señor suscita hombres y mujeres capaces de no resignarse y de perseverar en el bien: personas que protegen a los frágiles y abren caminos de reconciliación. La memoria de los santos y de los justos, de los constructores de paz a menudo olvidados, muestra que la gracia no elimina el conflicto con un gesto mágico, sino que genera una resistencia activa al mal y una creatividad sorprendente en el bien. Los cristianos ven las tinieblas y las llaman por su nombre, pero no se quedan paralizados contemplándolas: conocen la luz y saben que las tinieblas no la recibieron y no pueden vencerla (cf. Jn 1, 5)” (MH 211).
Copiamos aquí el manifiesto que leyeron Adriana y María en representación de las familias: “Estamos aquí reunidos en esta ciudad de El Seibo debido a los desalojos salvajes, ilegales y arbitrarios a más de 60 familias el día 5 de septiembre pasado. Es justo recordar que en el mes de marzo de 2024 el Síndico, la Gobernadora y el Director de los Proyectos Estratégicos y Especiales de la Presidencia convocaron a una reunión invitando a las Misioneras Dominicas del Rosario y a los Dominicos para solicitarles la mediación ante nosotros con el objetivo de que moviésemos nuestras viviendas 100 metros para que el Gobierno construyera 50 viviendas. Nos confiaron que era un lugar seguro para nuestras familias mientras se construían las casas que pronto nos serán entregadas.

Pero ese prometido lugar seguro se volvió un infierno: el desalojo se realizó a las 5 de la madrugada del día 5 de septiembre de 2025. Todos sabemos cómo las leyes dominicanas no permiten que haya este tipo de actuaciones entre las 6 de la tarde y las 6 de la madrugada. No hubo orden de desalojo del Abogado del Estado ni presencia del fiscal. 2 palas mecánicas y cientos de personas armadas ejecutaron la destrucción de 60 viviendas incluida la Iglesia de Dios Pentecostal un Principio Divino.




