En su visita a los sacerdotes Joseuri Cedeño y Edjeenald Jean, realizada desde el 3 al 6 de agosto, Monseñor Héctor tuvo como finalidad principal conocer de cerca el ambiente eclesial y apostólico en el que se desarrolla la misión de nuestros sacerdotes, compartir con ellos su experiencia pastoral y animarlos a continuar realizando con alegría y generosidad la misión que el Señor les ha confiado por medio de la Iglesia. Al mismo tiempo, quise encontrarme personalmente con ellos en el lugar donde realizan su servicio y fortalecer los vínculos de comunión y colaboración entre nuestras Iglesias particulares.

Otro objetivo importante fue propiciar un encuentro con el Ordinario de la Diócesis de Bayamo-Manzanillo, a fin de avanzar en un acuerdo interdiocesano que permita clarificar y fortalecer los términos de nuestra colaboración misionera, en espíritu de comunión, corresponsabilidad y servicio a la evangelización.

Durante su visita, Monseñor Héctor Rafael, Arzobispo de la Arquidiócesis de Santiago, visitó la comunidad parroquial de San José de Guisa, la Capilla San Pablo Ermitaño, en El Horno, la Capilla Santa Teresa de Calcuta. En esta última se reunió con el Consejo Parroquial, en el que los responsables de las distintas comisiones pastorales presentaron las actividades que desarrollan y compartieron las experiencias, desafíos y esperanzas de la vida pastoral en la parroquia.

Además, pasó por la Casa-Misión de Victorino, en la Sierra Maestra, dedicada a San Francisco de Asís. En esta misma localidad, pero en la Capilla San Isidro Labrador de la comunidad El Raudal, tuvieron un momento de oración.

Pudo disfrutar también de fraternidad y convivencia, con una actividad cultural animada por el grupo de música cubana “Punto Libre”, compartiendo un buen ajiaco, el tradicional “salcocho cubano”. Fue una ocasión sencilla y alegre para celebrar la fe, la fraternidad y los vínculos que unen a nuestras comunidades.

Finalmente, el 6 de agosto, realizó un encuentro con el obispo de la Diócesis de Bayamo-Manzanillo, Mons. Osmany Massó Cuesta, con quien conversó sobre la presencia y el servicio de nuestros sacerdotes y sobre los pasos necesarios para fortalecer y clarificar nuestra colaboración misionera interdiocesana. 

Fue particularmente significativo recordar a los primeros sacerdotes que asumieron esta misión: padres Tobías Cruz (EPD), Rafael Columna y Leonardo Adames, así como a todos los que, posteriormente, han continuado esta presencia misionera hasta nuestros días. Las comunidades fueron evocando sus nombres y, con especial gratitud, los frutos y puntos luminosos que cada uno dejó durante el tiempo de su servicio pastoral.

Mons Héctor Rafael agradece a los sacerdotes que han aceptado esta misión y que, en nombre de nuestra Arquidiócesis, ofrecen generosamente su tiempo, sus capacidades y su ministerio al servicio de la Iglesia en Cuba. También reconoce y destaca el ambiente acogedor, fraterno y receptivo que le recibió en el hermano País.

Agradeció, igualmente, a todos los agentes de pastoral y fieles de la parroquia San José de Guisa por la acogida, la cercanía y las muestras de cariño que le dispensaron durante estos días. 

Nota: Fragmentos de la carta enviada por el Monseñor Héctor Rafael Rodríguez a los sacerdotes de la Arquidiócesis de Santiago.