La Comisión Nacional de Pastoral de Ecología y Medioambiente, de la Conferencia del Episcopado Dominicano, ha manifestado su apoyo a las comunidades que, de forma pacífica, están promoviendo la preservación de las cordilleras Central y Septentrional.
Recuerdan al Papa Francisco quien en la encíclica Laudato Sí’ decía que el cuidado de la casa común es una responsabilidad compartida que exige decisiones prudentes que deben estar orientadas al bien común y a la sostenibilidad de la vida. Por lo tanto, las montañas no solo constituyen un patrimonio natural invaluable, también son un elemento esencial para el equilibrio ambiental y la supervivencia del país.
Expresan su preocupación frente a posibles operaciones mineras en las cordilleras Central y Septentrional por su impacto sobre el agua, puesto que es un recurso vital para la vida humana, la agricultura y los ecosistemas, agregando que proteger las montañas que garantizan este recurso es, por tanto, una expresión concreta de justicia social.
La Comisión Nacional de Pastoral de Ecología y Medioambiente, reafirma su compromiso con una visión de desarrollo nacional integral sustentable, invitando a que se promuevan alternativas económicas que aseguren el bienestar integral presente sin comprometer el futuro.
Un elemento esencial en todo este proceso del cuidado del medioambiente es la conciencia ecológica que ha tomado la población de cuidar nuestra casa común. Las caminatas que se están realizando en varias comunidades, así lo demuestran.
Esperamos que las autoridades no caminen de espaldas a los justos reclamos de las comunidades que serían afectadas por la explotación minera, que las ganancias de unos pocos de aquí y de otras naciones no estén por encima de la vida presente y futura de un pueblo que anhela vivir con dignidad.




