…Andando

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Biden es católico. Se afirma y da señales públicas de ser­lo, el presidente Joe Biden es católico. Sería el segundo presidente católico de los Estados Unidos. El pri­mero fue John F. Kennedy. Pero hasta el momento la diferencia es que la familia Kennedy, de origen irlandesa católica, se permitió licencias en cuanto a la mo­ral económica y sexual, y todo da a entender que este Biden es persona de comportamiento más íntegro. ¡Qué el Señor lo conserve!

Juez José Alejandro Vargas. El juez Vargas es conocido. Ha ido ascendiendo desde bajos sectores de la socie­dad hasta alcanzar ahora un puesto en el más alto tribunal, el Constitucional. El juez Vargas se permitía licencia. Aunque se dice que los jueces hablan por sentencia, él ponderaba y saboreaba sus sentencias. Lo hacía tan bien que a mu­chos gustaban sus comentarios. Ahora pasa de los juzgados de Instrucción a lo Constitucional. Así lo deseó y lo consiguió. A otros les hubiese gustado que se mantuviera en la instrucción desde donde la lucha contra la corrupción es más efectiva.

Bolsonaro. Jair Bolsonaro, presidente del Brasil ha visto amplias jornadas de oposición que reúnen a sectores progresistas y conservadores opuestos principalmente a su comportamiento sobre la pandemia. Brasil es el país latinoamericano más afectado. Más de 200,000 muertos. Solo superado por los Estados Unidos.  Bolsonaro, un epígono de Trump, debería bien aprender del de­senlace de su maestro.

¿Abinader  católico? En el contexto de las fiestas altagracianas, el presidente Luis Abinader se definió como “católico devoto…  y pidió a Dios y a la Virgen que si se equivoca pueda rectificar.” Estas declaraciones nos llevan a curucutear la historia. El único presidente que había rehusado celebraciones religiosas fue  Bosch. To­dos, todos los demás han estado presente en actos religiosos, el más de todos Rafael Trujillo. Escarban­do en la historia encontra­mos un presidente católico, Juan Isidro Jimenes, de quien dijo Luis F. Mejía,en su obra “De Lilís a Truji­llo”, que era “ferviente y sincero en su religiosidad.”

Playas e iglesias. La prensa del 22 de enero han bien destacado que las iglesias estuvieron vacías. La basílica de Higüey con escaso clero y el santuario de la capital con 150 personas con ticket contado en la mano. Mientras las pla­yas abarrotadas, la ocupa­ción hotelera disparada, la gente botando el golpe sin mascarilla ni distancia­miento social. ¿Dónde y cómo se transmite el virus?

Corrupción,   unidad, poder. En su homilía del día de la Altagracia el obispo Castro Marte no olvidó denunciar los hechos de corrupción, la falta de unidad y el afán egoísta de poder.