Pedro Domínguez

Recurro a la Inteligencia Artificial, IA, para pulir un poco lo que sale de mi cerebro y para buscar informaciones de mi interés, las que de todas maneras leo con discernimiento, porque hay que entender y saber juzgar lo que se recibe. 

La IA es una realidad y cada día influirá más en nuestra cotidianidad; aplicada erróneamente, puede causar daños de todo tipo a una persona, a un país o al mundo. Por ello me encantó la primera encíclica del papa León XIV.

Una encíclica es una carta oficial del Papa dirigida a los obispos, a la comunidad católica y a la sociedad en general. Orienta, entre otros, sobre aspectos religiosos, morales, sociales, ambientales y políticos. Forman parte importante del pensamiento y de la historia de la Iglesia.

La encíclica “Rerum Novarum”, que significa “De las cosas nuevas”, es de las que más ha influido en la humanidad, especialmente en el catolicismo. Constituye la base de la doctrina social de la Iglesia. Fue publicada en 1891 por el papa León XIII, época en que los trabajadores sufrían las injusticias provocadas por la Revolución Industrial.

Además de la “Rerum Novarum”, otras encíclicas han impactado, por ejemplo: “Quadragesimo Anno”, papa Pío XI; “Pacem in Terris”, papa Juan XXIII; “Populorum Progressio” y “Humanae Vitae”, papa Pablo VI; “Laborem Exercens” y “Centesimus Annus”, papa Juan Pablo II; “Deus Caritas Est”, papa Benedicto XVI; “Laudato si” y “Fratelli Tutti”, papa Francisco.

El pasado 25 de mayo, coincidiendo con el 135.º aniversario de la “Rerum Novarum”, el papa León XIV nos presentó otra encíclica para la historia: “Magnifica Humanitas”. Esta nos motiva a reflexionar sobre los desafíos éticos, sociales y humanos que manifiesta la IA y compara esta revolución tecnológica, con la Revolución Industrial de los tiempos de la “Rerum Novarum”.

“Magnifica Humanitas” nos invita a meditar en el sentido de que la IA no es mala en sí misma, pero tampoco es neutral; que la tecnología debe servir al ser humano y al bien común, no al poder económico o militar; y que debemos estar atentos a nuevas formas de desigualdad, control y “esclavitud digital”.

Por igual, afirma que el “tecnofascismo” y el transhumanismo jamás pueden reemplazar o degradar nuestra dignidad, la cual está por encima que la automatización extrema; que se debe “desarmar la IA”, evitando su uso para guerras, manipulación o dominación; y que debemos propiciar una “ecología humana integral”, uniendo ética, justicia social y desarrollo tecnológico responsable.

“Magnifica Humanitas” merece ser leída, analizada y comprendida, independientemente de las creencias religiosas de cada cual. 

El papa León XIV, como líder espiritual, nos pide aprovechar las luces de la IA, pero no cegarnos con su manejo inadecuado.