La oportunidad de ser mejor es hoy

0
9

Maria Fiordaliza Nuñez Valerio

Directora Escuela de Derecho UCATECI 

Al analizar algunos hechos recientes, surge una idea clara: la oportunidad de ser mejor no está en el pasado, que a veces se idealiza, ni en el futuro que se imagina perfecto. Está en el presente, en ese instante cotidiano que muchas veces pasa desapercibido. Hoy, con lo que somos, con lo que tenemos y con lo aprendido, este es el mejor momento.

Ser mejor no es un cambio repentino ni un acto extraordinario. Es un proceso diario: decisiones pequeñas, casi invisibles, que van moldeando la forma en que vivimos, pensamos y actuamos. Es aprender a mirarse con honestidad, sin dureza, pero sin autoengaños, y elegir distinto cuando es necesario.

Nada verdaderamente importante se construye con promesas vacías, sino con acciones concretas. En cada intento de mejorar, en cada decisión de no repetir lo que hace daño, existe una oportunidad real de transformación. Eso exige esfuerzo, pero también fe: en Dios, que nunca abandona, y en la Virgen María, que acompaña, fortalece y enseña a confiar incluso en los momentos más difíciles.

No hace falta esperar a ser alguien distinto para comenzar. El cambio ocurre hoy, en cada decisión. En el lugar donde Dios ha permitido estar, ahí mismo empieza todo.

Tampoco es necesario tenerlo todo resuelto ni conocer todas las respuestas. Basta con dar el primer paso: comenzar por uno mismo y aprender a valorar lo que ya forma parte de la vida, como la familia, el trabajo y los amigos.

Valorar lo que se tiene no significa conformarse, sino reconocer que, incluso en medio de las limitaciones, existen razones suficientes para crecer, para ser una mejor persona y para actuar con mayor conciencia, responsabilidad y sentido humano.

Como dice 2 Corintios 5:17: “las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. Cada día ofrece la oportunidad de vivir con autenticidad y ser una mejor persona. Es momento de hacerlo.