Por: Isabel Valerio Lora, MSc.              Email:[email protected]

“ Trabajamos contra los matrimonios forzosos, la imposibilidad de obtener una educación o un trabajo remunerado.” Santa Madre Teresa de Calcuta

La violencia económica se refiere a las acciones que limitan la capacidad de la mujer para generar o administrar ingresos, tanto los suyos como los de su pareja en beneficio del hogar. (Deere y León, 2021).

La violencia económica es una forma de violencia doméstica. Tanto por medio de la retención de dinero, el robo de dinero así como el restringir el uso de los recursos económicos. Por lo general, se produce cuando una mujer tiene  dependencia económica de su esposo, el cual ejerce una posición dominante y la somete a cambio de su ingreso para subsistir.

Sandoval y Otálora (2017), consideran que la  violencia económica responde a lógicas particulares dependiendo de la estructuración de cada grupo familiar, en donde los hombres asumen un rol socialmente significativo, ya que cuentan con salarios más altos y además tienen mayores posibilidades de empleo.

Una mujer es violentada económicamente cuando se le niega el dinero suficiente para solventar las necesidades básicas para sus hijos, como la alimentación, vivienda, vestimenta, educación, salud, entre otros. También cuando, de alguna manera, se le impide trabajar de manera remunerada o cuando se le exige rendir cuentas y/o comprobantes de pago  por las compras que realiza para cubrir necesidades de su familia; o tras la separación, se le niega o regatea las pensiones alimenticias.

Consecuencias de la violencia económica:

  • Impide que la mujer pueda alejarse de la relación abusiva. Al no ser autosuficiente económicamente, se ve frente  a distintas barreras al querer terminar esa relación.
  • Al ser una barrera para que las mujeres trabajen, contribuye a la desigualdad económica y laboral de las mujeres.
  • Es un factor de riesgo para la estabilidad de la pareja, e
  • Influye en la salud física y emocional de la mujer, incrementando el nivel de estrés y propiciando estados depresivos y ansiosos.
  • La violencia económica es común en nuestro país  y afecta a muchas mujeres. Este tipo de violencia puede pasar desapercibida debido a que no deja huellas evidentes como las agresiones físicas, siendo a veces difícil de identificar y sancionar.