Suerte que fue un sueño

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“Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar”. Antonio Machado.

 

Nos despertamos en medio de la noche, entre angustia y desespera­ción. Pensando si es realidad o es pura imaginación. Por suerte fue un mal sueño, una pesadilla.

Las pesadillas son sueños angustiosos relacionados con amenazas a nuestra integridad física, cargados de enojo, tristeza, miedo y gran ansie­dad, que provocan que nos despertemos y recordemos lo soñado.

Sigmund Freud fue famoso interpretando los sueños. Él refería que a través de los sueños se representaban nuestros deseos. Y que las pesadillas, eran nuestros temores inconscientes que afloran.

Lauri Lowenberg, analista de sue­ños, refiere que una pesadilla es un medio para el cerebro lidiar con situaciones negativas y que si ocu­rren de forma frecuente pueden significar que tenemos algo pendiente de resolver en nuestras vidas.

 

Causas y síntomas

de las pesadillas:

 

Durante una pesadilla, quien la padece puede hablar, moverse ligeramente, y en muchos casos gritar desesperadamente. Pero no todos los afectados presentan los mismos síntomas.

Luego de la pesadilla, ocurre un despertar en el que se es consciente del sueño, de que fue una pesadilla. Se presentan sentimientos de temor, aumento de la frecuencia cardíaca, sudoración y otros síntomas relacio­nados a la ansiedad.

Después de la pesadilla, la persona teme dormirse porque cree va a sufrir otra pesadilla, causándole cansancio y somnolencia durante el día, falta de lucidez mental, desatención, irritabilidad y ligera depresión.

Las causas de las pesadillas aún no se conocen a ciencia cierta. Estu­diosos del tema la asocian al estrés y a trastornos emocionales. Son más frecuentes en mujeres que en hombres y disminuyen con la edad.

Especialistas en sueños y sus patologías asociadas dicen que las pesadillas incluyen símbolos a considerar que siempre involucran emociones:

  • Si se sueña con serpientes pode­mos estar involucrados en relaciones tóxicas, que traen veneno a nuestra vida.
  • Soñar con caer al vacío puede significar impotencia, que no se tiene control de la situación actual.
  • Soñar que nos ahogamos significa sentirse abrumado, atosigado, inti­midado, por algo o alguien.

Los sueños con guerras, significan que debemos tomar el control de la nuestra vida y acciones. Sobre todo nuestra interacción social.

Los monstruos en los sueños significan que hemos perdido el control. La sensación de no actuar a tiempo.

Soñar que morimos hace referencia a nuevos comienzos. Estar dispuestos a emprender, a cambiar.