Residente Reproductor

En el campo llamábamos “corte” a los espacios entre hileras de sembradío.

En aquellos años el mes de abril era crucial para los agricultores, ya que al aproximarse mayo y las lluvias teníamos que desyerbar antes y si por alguna razón había retraso, entonces, con las primeras aguas, arrancábamos la hierba “semillada” con las manos.

En el corte, por detrás y por delante de nosotros, en procura de semillas que dejaba esparcidas la labranza, veíamos las rolitas, en número considerable, dar esos saltos cortos que le son característico.

Una especia preciosa, diminuta y vivaz que agregaba dinamismo a la labor cotidiana. De hecho, es el colúmbido más pequeño de la Hispaniola que aún sigue abundante en nuestra geografía.

Pertenece a la familia de Columbidae (palomas, tórtolas, rolones y perdices), una familia cosmopolita de aves con cuerpo gordo y cabeza redonda y pequeña. Todos los miembros de esta familia emiten arrullos bajos que forman parte del reconocimiento de la especie.