Derechos y Deberes

Por: José Jordi Veras Rodríguez.

Hemos estado contestes en algo, y es que en nuestra sociedad nos hemos acostumbrado a exigir derechos y hacer que otros cumplan, pero cuándo es que nos tocará cuestionarnos y que se pueda reflejar en hechos, esto tendría que ser, cumpliendo los deberes.

Queremos una imagen del país, sin embargo, qué hacemos cada ciudadano para hacerlo posible.  ¿Somos tan apresurados para cumplir lo que nos toca, como exigimos derechos? Entendemos que no. 

Y esto lo vemos a diario, en las calles por vía del tránsito, que nos molesta cuando alguien nos impide el paso para cruzar a la derecha, pero, ¿Lo hacemos nosotros cuando nos toca? Respóndase usted mismo.

Lo propio lo vimos con el Censo Nacional, cuánta oposición y crítica, la mayoría sin sentido y dejándose llevar de voces agoreras, hicieron aún más difícil el trabajo completo y esto parecería un chiste de mal gusto, que de un procedimiento que solamente nos daría beneficios colectivos para saber dónde y cómo tendríamos que invertir, a nivel público y privado, parecía que no deseábamos que él mismo se realizará.

Entonces, también nos molestamos, cuando un agente de tránsito nos detiene, a sabiendas que hemos fallado, pero deseamos exigir que ese mismo oficial, haga su trabajo con otros y criticamos si toma dinero, pero hay quienes dicen atacar la corrupción, pero queremos pagar para que las cosas salgan de forma expedita y saltar procesos y hasta una fila. Entonces, todo es según si nos beneficia de forma personal y sin pensar, si hace daño a lo colectivo.

Queremos que los políticos cumplan sus promesas, sin embargo, si el nuestro o el que apoyamos lo hace mal, porque nos beneficia, entonces, podemos pedir que las reglas de juego sean flexibles y criticamos al Ministerio Público que busca hacer su trabajo, pero antes cuando no había intento de descubrir estos casos, vivíamos en la queja por la impunidad.

Queremos un mejor país, una nación más fuerte, pero somos los primeros en violar la tranquilidad y el derecho de los vecinos en sus parqueos o en quitarle la paz con el ruido. 

Tiene que llegar el momento en que así como exigimos nuestros derechos, vistos desde el ámbito individual, seamos igual de efusivos para cumplir los deberes, pensando que benefician a las grandes mayorías.