Palabras sueltas

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Sobre algunas locuciones latinas

 Última parte

Peccata minuta también es muy usual. Se refiere a ‘faltas pequeñas’ o también a ‘cosa pequeña o sin importancia’. He visto y oído varias deformaciones de esta expresión: percata mi­nuta, pescata minuta… ¡Vál­game Dios!

In artículo mórtis, ‘en trance de muerte’; expresión tomada del Derecho: “Firmó el documento in articulo mortis.” “Celebró el matrimonio in articulo mortis”.

Mea culpa. Tomado de la liturgia católica: “Mea cul­pa, mea culpa, mea máxima culpa..” (Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa…). Del Confíteor (“Yo confieso”), al inicio de la Misa. Es utilizada con el significado de ‘reconocer el error, pedir perdón.’ “Los precandidatos… en su afán por captar seguidores criticaron a su propio Gobierno y hicieron (sic) mea culpa en torno al accionar del partido…” (El Caribe, 13 de julio del 2014, ed. digital).

Sanctasanctórum es qui­zá una expresión menos usada entre nosotros, pero se escucha y se lee de vez en cuando. Se refería al lugar más santo del templo judío, al ‘santo de los santos’, es decir, el lugar santísimo. Aparte del atrio, vestíbulo o pórtico (ulam), el templo judío tenía dos partes más: el hecal, llamado luego ‘el santo, la morada’, y el debir, el lugar santísimo o santo de los santos (en latín, sancta sanctorum), al cual solo entraba el sacerdote, en contadas ocasiones. La usamos para referirnos al lugar más ‘respetado, secreto, reservado’, o también a alguna cosa muy apreciada por nosotros.

Hace poco escuché en EWTN, repetidas veces, a alguien que decía nítidamente “santun santorun” (¡!).

Cárpe díem, tomado de una oda del poeta Horacio, es popular todavía, con el significado de aprovechar o disfrutar el momento presente. En los años de la efervescencia hippie la vi escrita en grandes cartelones, junto con la versión propia de Jorge Santayana: “Disfru­temos el ínterin” (“There is no cure for birth and death save to enjoy the interval” (No hay cura para el naci­miento y la muerte, salvo disfrutar el intervalo [ínte­rin]). He oído que lo pronuncian cárpe diém y debe decirse cárpe díem.

Todavía se usa Nihil obstat, que significa que un libro tiene la aprobación eclesiástica (que nada obsta o se opone). Se pronuncia nil (o también níkil) óbstat.

No sé por qué entre noso­tros es frecuente oír la pala­bra hábitat pronunciada como aguda, habitát; (¿será quizá por influjo del idioma francés?). Corresponde a la tercera persona, singular, del verbo habitare (habitar) y se pronuncia hábitat.

Es común encontrar en los periódicos, escritos dedicados a alguna persona difunta: A Don Fulano, in memoriam. O sea, “en re­cuerdo de Don Fulano”. Pero ignoro por qué es tan común encontrarlo escrito “In memorian”, con n en vez de la m; (quizá porque así lo pronuncian). Debe ser In memoriam, (terminando en m y con acento idéntico a la palabra castellana memoria. O más simple aún: “En recuerdo de Mengano.”