Okay (O. K.)

0
535

 

Aunque se han dado cientos de explicaciones, nadie conoce el origen de este O. K., tenido como el in­vento lingüístico norteamericano más difundido en todo el mundo.

Parece que la versión más manejada respecto a su origen, al menos en época reciente, es aquella que lo entiende como un reporte de ­guerra: 0 killed (O. K. = cero [ou] muertos); así aparece incluso en alguna página de Wikipedia. Pero, a pesar de su hermosura, no hay ningún estudio serio que lo avale.

Lo que sí avalan los estudiosos es lo siguiente: No se conoce nada escrito sobre OK hasta el 23 de marzo de 1839, en que el Morning Post de Boston publica una nota del editor quien, en tono jocoso, presenta OK como equivalente a oll korrect, es decir, all correct= ‘todo bien, correcto’. (Cf. Webster’s Word Histories, Springfield, Massachu­setts, U. S. A.).

Y este es, más o menos, el sentido usual del extendido OK; pronunciado okey, aunque en La Ha­bana escuché que lo pronunciaban “o ká”. Así suenan las dos letras en castellano.

Mall (mol)

Es otra palabra de moda. Por dondequiera hay grandes tiendas o conjunto de ellas que llevan este nombre; en algunos países las tienen incluso como atracción turística. La historia de este nombre es larga y complicada, pero lo diré brevemente.

Surgió en Italia un juego llamado palla-maglio (bolamartillo).

Consistía en golpear una pelota con un mazo o martillo, llevándola por una especie de calzada o pasillo hasta hacerla pasar por un aro. De Francia el juego pasó a Inglaterra con el nombre de Pall-mall, en que mall equivalía a mallet (mazo).

Con el tiempo, se llamó mall a la calzada y al lugar en donde se reali­zaba el juego; muchas de estas cal­zadas llegaron a ser paseos y calles muy concurridas. Eran lugares bien arborizados y con flores, ideales para caminar. A mediados del s. XX, mall pasó a significar otras cosas, incluyendo el ‘lugar para grandes tiendas’, o un ‘gran edificio para muchas tiendas’. Con este último significado ha llegado a nues­tros países.