Octubre Misionero y la Misión Bíblica Católica

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Octubre y misiones ca­minan juntos, y muy especialmente en este año que hemos comenzado la Mi­sión Bíbli­ca Católica, la cual tiene en este mes su punto culminante en la ­semana misionera o movida misionera que vamos a tener en toda la Iglesia Domini­cana, a la vez que hacemos presente el deseo de nuestro Santo Padre el Papa Francisco, de que todo octubre sea misionero y de orar y colaborar con las mi­siones a través del DO­MUND o Domingo Mun­dial de Oración y Colabora­ción por las Misiones.

Son muchos los misio­ne­ros que saldrán desde nuestras comunidades parroquiales a comunicar la Palabra de Dios contenida en las Sagradas Escrituras, es un Kairos (tiempo de Dios) misionero para nuestras Iglesias locales.

Cree­mos y esperamos que el Espíritu de Dios se derrame en acogida de esta Palabra que va a ser llevada a mu­chos hogares y familias do­minicanas. Que sean mu­chos los que estén dispues­tos a acogerla y se conviertan de corazón a nuestro Dios y Señor. Que comiencen un caminar de fe en comunidad, acompañados de él y de su Santo Espíritu. Porque la misión es algo muy propio del creyente, nos atreveríamos a decir que esencial.

El cristianismo no se contagia por medio de escritos o doctrinas aprendidas, eso viene después, todo comienza por la gracia de Dios que se hace presente en una naturaleza humana receptiva a esa gracia, debi­do al testimonio de alguien que ha sido constituido ins­trumento de Dios, en otras palabras, un misionero, una persona que de una u otra forma, ya sea por la palabra o el testimonio de fe, provoca esa aceptación de la gracia que ha llegado a su vida y ha sido consciente de la misma por dicho hermano o misionero de la fe.

Son muchas las historias de fe y de múltiples conversiones que se han desatado en la Iglesia, en las cuales se ha ido dando este proceso, el cual es constante en la comunidad eclesial. Es una dinámica permanente de la vivencia de fe del creyente, porque vale recordar, como se dice por ahí, que la fe madura y crece dándola. En otras palabras, misionando, pues también el misionero como que se reconvierte, vuelve a esa gracia primera que le acercó a su Dios y Señor y camina con mayor seguridad su itinerario de fe, ya que esta se reafirma en el ejercicio de la misión.

Vamos pues a disponer todo nuestro ser y tiempo para la labor misionera en este Octubre Misionero de la Iglesia, y en esta etapa crucial y de culminación del año de nuestra Misión Bíblica Católica.

Ha sido mucho el empuje y la preparación de nues­tros misio­neros. Se ha dado muy buen ambiente en las parroquias para dicha prepa­ra­ción. Todo como señal del Espíritu de Dios que es el que guía a la Iglesia y ha suscitado esta acción pasto­ral y misionera en nuestra Iglesia.

Que nadie se quede sin dar testimonio de su fe en este octubre. Que la Misión Bíblica sea exitosa, no solo por los muchos misioneros sino por todos aquellos que acepten el mensaje que se le lleve, y estén dispuestos a convertirse de corazón y a caminar en comunidad. Es decir, adentrarse a la vida de la Iglesia. Que el buen Dios nos haga cada día más cons­cientes de esta dimensión tan importante de la fe, como es la misión, y que oremos y colaboremos por y con todos los campos de misión de la Iglesia. ADELANTE EN ESTE OCUTUBRE MISIONERO!!!