Juan Bolívar Díaz

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No podemos pasar por alto que Juan Bolívar Díaz se ha retirado del ejercicio profesional del periodismo después de 52 años de trabajo. De nuestra parte, una palabra para él: “Gra­cias”, y en su caso eso dice mucho. Pero nues­tro mayor homenaje es compartir el párrafo final de sus palabras de despedida: “Me voy agradecido de los dones de Dios, de los maestros de la vida, y de los que me cobijaron y me alentaron. Todos dieron sentido a mi vida…”

 

Lo grande y lo  chiquito. Ya se sabe que el PRM está comprometido a desempe­ñar una función marca­damente ética en su go­bierno. Ha ido tomando algunas decisiones que se espera hagan realidad sus compromisos y promesas.  Así, ha nombrado personas de quienes se espera mucho. Altos funcio­narios, personas claves, han hecho un juramento, han declarado que no recibirán altos sala­rios ni beneficios marginales.  Pero también, han tomado medidas chiquitas que ojalá den el resultadito esperado. Por ejemplo, el presidente ha pedido que no se coloquen sus fotos en las instituciones pú­blicas. Y que tampoco se hagan regalos a los funcionarios públicos ni en dinero ni en espe­cie. Pero aún se espe­ran más. Eso es cuando lo chiquito se vuelve grande.

 

Incansables por la educación. Las medidas anunciadas en orden a reabrir la escue­la pública el próximo 2 de noviembre va encontrando dificultades ob­je­tivas. La primera es que se dispone de muy corto tiempo para licitar, comprar, transpor­tar, distribuir y enseñar el manejo de las computadoras a maestros y estudiantes.

El segundo es que nuestra capacidad digital no cubre todo el territorio nacio­nal y se tendrá que ape­lar a la educación ra­diofónica y televisiva. Nosotros insistimos en algo básico y que he­mos ya experimentado. Mientras los organismos de educación ela­boran y anuncian planes grandes de cobertura nacional, insistimos in­cansablemente que todo el que se sienta doliente de la educación, de los estudiantes, que co­mience a reunir grupitos de estudiantes en su barrio, en su campo, en su casa y comience a dar clases. Ya vendrá lo grande y se integrarían en eso.

 

Virgen de Las  Mercedes. El 24 es Mercedes, como llaman los veganos a la Virgen. Aportamos un dato para la historia. Cuando monseñor Juan Antonio Flores asumió el obispado de La Vega en 1966, puso una nota explicativa al pie del cuadro que escenifica la llamada batalla del Santo Cerro, donde se­gún una tradición la Virgen se apareció a los españoles en lucha contra los indios. La ex­plicación decía: “Esta pintura recuerda una antigua leyenda, sobre la que la Iglesia no emite juicio. Claro que Nuestra Señora de las Mercedes no iba a estar en contra de los indios que eran también sus hijos. En el Santo Cerro ella es simplemente venerada desde antiguo, y por medio de ella Dios concede muchas gracias.”

 

Pelota y política en Estados Unidos.  Hay que poner atención a los incidentes de tipo racial en los Estados Unidos. Desde que en el pasado mayo un poli­cía blanco pisó de tal manera el cuello del ciudadano negro Geor­ge Floyd hasta ahogarlo y matarlo, se repiten manifestaciones callejeras y diferentes tipos de protestas en contra de la discriminación ra­cial. Una que ha sido muy significativa – y lo será más para nosotros dominicanos fanáticos de la pelota– es la de los jugadores de los Bucks de Milwaukee, que se negaron a jugar el partido del playoffs contra los Magic de Or­lando, en protesta por el ataque policial contra el afroamericano Jacob Blake a quien  el pasado domingo un agente policial le disparó siete veces por la espalda dejándolo para­lítico, en la ciudad de Kenosha, Wisconsin.