IX Encuentro Mundial de las Familias 2018 Una visita sanadora

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Dublín, Irlanda se transformó en la capital de las familias del mundo al celebrar el IX Encuentro Mundial de las Familias 2018. Tres momentos claves durante la jornada: el congreso pastoral desde el 22 al 24 de agosto, el festival de las familias el sábado 25 de agosto, y la misa de clausura presidida por el Papa Francisco el domingo 26.

Cada tres años, la Iglesia convoca a participar en el encuentro internacional de las familias más grande del mundo.

El encuentro se enfocó en temas claves extraídos de las enseñanzas del Papa Francisco en la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia:  El papel que desempeña la tecnología en la familia; construyendo un enfoque más sustentable en la economía, el trabajo y el ambiente; la fe y la familia; el rol de liderazgo de la mujer, a nivel global y local; el rol de la educación para mejorar el nivel económico de las familias y evitar que sucumban en la pobreza, fueron algunos de los temas tratados.

77 paneles fueron desarrollados en este magno evento sobre el evangelio de la familia: la alegría para el mundo. Temas controversiales como “mostrando acogida y respeto en nuestras parroquias hacia las personas LGTB y sus familias”, “la protección de niños y adultos vulnerables”; o sanadores, como “apoyar a las familias que tratan con la adición”, temas esperanzadores, “la transmisión de la fe a los hijos” o “el discernimiento vocacional y la familia: preparándonos para el próximo Sínodo de la familia”, también fueron temas expuestos en la jornada mundialista.

Mons. Francisco Ozoria Acosta, Arzobispo de Santo Domingo, y el Obispo Auxiliar Monseñor Jesús Castro Marte y Mons. Antonio Camilo, Obispo Emérito de La Vega, representaron al Episcopado Dominicano. Junto a ellos el Padre Carlos Manuel Abreu, secretario general adjunto de la CED, el padre Catalino Tejada, vicario episcopal de Familia y Vida de la Arquidiócesis de Santo Domingo, y un grupo de laicos dominicanos también participaron.

Una experiencia enriquecedora y maravillosa, comentó Clara Rodríguez, de la Vicaría Pastoral Familia y Vida de la Arquidiócesis de Santo Domingo.

El papa Francisco, hizo hincapié en la urgente necesidad de “renovar el valor de la familia”: “Valentía para el Papa Francisco, –dijo el Obispo Auxiliar de Santo Domingo Monseñor Jesús Castro Marte–, es estar en un país con muchos cristianos y con tantos escándalos históricos, y él con la intención de sanar heridas y de llevar el evangelio de la alegría siendo puente de reconciliación y de paz para los que están cerca y para los que están lejos, y derribando el muro que puede separarnos”.

 

Festival de las familias

 

De ahí la importancia de este Viaje Apostólico del Sucesor de Pedro a Dublín para unirse a la “fiesta de las familias”: un acontecimiento de relevancia internacional que permite conocer las fortalezas de la estructura familiar, así como sus problemas y desafíos actuales, algo que sin duda ayudará a reforzarla e impulsarla siempre hacia adelante.

En el estadio de Croke Park, el Papa, luego de escuchar las experiencias de diversas familias, decía que nos alegramos porque somos parte de la familia de Dios. El Papa subrayó la importancia del Evangelio de la familia, resaltando los gestos del perdón, de decir por favor y gracias. El perdón es importante para que las familias puedan sobrevivir.

Agradeció a las diferentes familias que dieron su testimonio, señalando la importancia de la comunicación. Al referirse a las redes sociales, destacó que ellas unen pero si no se saben utilizar pueden hacer daño. Para el papa Francisco es importante el correcto uso de estas herramientas.

Por otro lado, resaltó también la importancia de las familias que se ayudan entre sí, recordando que la familia que reza unida permanece unida.

El papa Francisco no dejó fuera el tema de la transmisión de la fe, tratado a su vez durante todo el encuentro, en una Irlanda que al igual que Europa va envejeciendo y debe preocuparse por el futuro de la Iglesia que son las nuevas generaciones.

 

Misa de clausura del encuentro

 

 

Por otra parte, el Domingo 26, último día de la estancia del Santo Padre en tierras irlandesas, se llevó a cabo la visita a la capilla del Santuario de Knock, en cuya plaza el Obispo de Roma rezó la oración mariana del Ángelus, y posteriormente presidió la celebración de la Santa Misa en el Parque Fénix, en Dublín, clausurando el encuentro ante cerca de medio millón de personas.

Allí el Papa cambió lo establecido en el acto penitencial al iniciar la ceremonia y pidió perdón por los abusos sexuales, laborales y de encubrimiento por parte de la Iglesia católica en Irlanda.

 

Healing visit. Una visita sanadora. Así reseñaba la prensa irlandesa la visita papal a esta nación celta.

Muchos irlandeses vieron desde sus hogares a esta gran fiesta, después de casi 40 años de la visita del Papa Juan Pablo II en 1979.