“II Etapa del Plan: Escucha, medita y vive la Palabra

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DE FRENTE A LA VIDA

¡Feliz año 2019! Que la bendición de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo nos arrope permanentemente y nos permita tomar las más adecuadas decisiones en cada circunstancia.

Al iniciar este 2019, comienza también la I Fase (3 años, 2019-2021) de la II Etapa (10 años, 2019-2028) de nuestro III Plan de Pastoral. En la misma trabajaremos el valor: “Un pueblo discípulo misionero de Jesucristo que escucha, medita y vive su Palabra, en una experiencia personal y comunitaria de acogida y vivencia del Reino en conversión permanente”.

Esto significa que enfocaremos nuestro accionar pastoral sobre la base de la Escucha, Meditación y Vivencia de la Palabra de Dios, tanto en lo personal como en lo comunita­rio. Este último nivel incluye: Diócesis, Zo­nas pastorales, Parro­quias, Sectores, Comi­siones y Grupos pastorales. Ese mismo valor está propuesto para el año 2019. En­tendible, porque como discípulos misioneros de Jesucristo, conocemos y aceptamos su mensaje, en el que siempre demostró su obediencia a la voluntad de su Padre. Hacerlo así, se cumple en noso­tros el lema de este 1er. Año de la I Fase de la II Etapa de nuestro Plan, que reza: “Dichosos los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen” (Lucas 11,28).

El valor y lema del año, se ejecuta en cada mes de cada año me­diante la escogencia de un valor y lema más específico y práctico. De forma que el valor y lema del año, se traduce a su vez en 12 valores y lemas, uno para cada mes. Todos, directamente relacionados con el objetivo general del año, que se proclama en el valor y lema seleccionado.

Para el mes de ene­ro, el valor a destacar y en­fatizar es “acoge la Pa­labra”, que se expresa vivencialmente en el lema, “hágase en mí se­gún tu Palabra”, Lucas 1, 38. ¿Qué significa acoger la Palabra? En ocasiones escuchamos decir o lo decimos no­sotros mismos, que de tanto ir a misa, nos sa­bemos la Biblia, porque las lecturas se repiten cada 3 años. Y nos creemos graduados en la materia, olvidando que no basta escuchar o saber de memoria, si no traduce a la práctica. Acoger es internalizar, hacer propio, identificarse al punto de testimoniar.

Que la Virgen de la Altagracia, nuestra Pro­tectora, nos motive a ser verdaderos testigos del Evangelio de Jesucristo durante todo este 2019 y más allá.