Foucauld: “El Hermano Universal” Padre mío, me abandono a Ti

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El domingo pasado fue día de los padres. Mi cordial saludo, gra­titud y felicita­ción a todos los papás. Les dedico este artículo cuyo contenido es la oración del abandono. Dios Padre es el modelo de paternidad para todos los papás. Les ayudará en su vida y misión. Es el fruto de una medita­ción de Carlos de Foucauld sobre la última oración de Jesús en la cruz: “Padre, en tus manos enco­mien­do mi espíritu”. (Lc.23,46). Carlos de Foucauld comienza la meditación con la palabra “Padre mío” y termina con la misma ­palabra “Padre mío”, que repite cuatro veces en el contenido. En ese último momento, Jesús abandona su vida en manos de su Padre Dios. Abandono totalmente con­fiado y filial. Cumpliendo de esta manera su voluntad.

Esta oración del abandono la rezamos diariamente muchos mi­llones en el mundo. Hagan la experiencia, no se arrepentirán.

Oración del Abandono

 

Padre mío

Me abandono a ti.

Haz de mi lo que quieras.

Lo que hagas de mí

te lo agradezco.

Estoy dispuesto a todo,

lo acepto todo,

Con tal que tu voluntad

se haga en mí

y en todas tus criaturas.

No deseo nada más, Dios mío,

Pongo mi vida en tus manos.

Te la doy, Dios mío,

con todo el amor de mi corazón.

Porque te amo y porque para mí amarte es darme,

Entregarme en tus manos

sin medida,

Con una infinita confianza,

porque tú eres mi Padre.

Amén.

Si desea una estampa con esta oración puede solicitarla en: Santo Domingo a Mons. Francisco Ozo­ria, padres Abraham Apolinario, Lorenzo Vargas, Mario de la Cruz; en San Juan de la Maguana, padre Mártires García; en Montecristi, padre Alejandro Peña; en Mao, padres Sinencio Peralta y Francis­co Marcano; en Santiago padres Tobías Cruz, Pedro Henríquez, Juan Dolores Mirabal, William Arias; en Licey, padre Apolinar Castillo, o Mons. Rafael Felipe.

En esta oración Carlos de Foucauld expresa el valor central de toda vida de fe: el abandono confiado en la voluntad de Dios.