Equipos Docentes de la República Dominicana Buena siembra del Padre Michel Duclercq

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Michel Duclercq. Fundador de los Equipos Docentes

 

En el recién Encuentro Nacional de Los Equipos Docentes, el 4 de no­viembre, Mons. Tomás Morel, acompañó a unos 30 equipistas: fundado­res, coordinadores, representantes continentales, asesores nacionales y jóvenes iniciantes, a los que llegó al alma con su disertación: La Espiritualidad del maestro y nos motivó a escri­bir, lo que podía ser la primera de varias entregas, compartiendo la Historia y el mensaje de Vida de Los EDos en la República Dominicana.

 

Fue en el otoño de1977, cuando recibimos la buena nueva de que un sacerdote fran­cés había llegado a Sal­cedo, procedente de Lima, y deseaba reu­nirse con un grupo de maestros del liceo se­cundario Emiliano Te­je­ra. Le explicaron que justo ese día, los profesores estaban ma­yorita­riamente com­pro­meti­dos en una acti­vidad. Pero él insistió en que bastaban cinco o seis maestros y así nació el primer Equipo Do­cente.

El Padre Michel, sacerdote diocesano, había iniciado su labor pastoral, en la Francia de los años 40, acompañando a un grupo de estudiantes normalistas católicos que, próximos a graduarse le ma­nifestaron sus dudas y temores ante la pers­pectivas de iniciar su trabajo pedagógico en un mundo desgarrado por la guerra, el des­creimiento y el indivi­dualismo. Eran jóvenes profesores que deman­daban el auxilio de la Iglesia, muy ocupada en fundar escuelas, co­legios y seminarios, así como en sustentar mo­vimientos de profesio­nales, de matrimonios, de jóvenes, de obreros, pero no de maestros de la escuela pública, que es donde se han de formar los hijos de los más numerosos: los pobres.

 

Los Equipos Do­cen­tes, son pequeñas comunidades de profesores que se reúnen para reflexionar, a la luz de la Fe, del Evan­gelio, su experiencia pedagógica. Su acción se proyecta a los ámbi­tos en que discurre la vida del maestro: El aula, el magisterio, la familia, la iglesia, el sindicato y o el partido. Tienen su metodología: El método de La Re­visión de Vida (RDV), la cual tiene unos pa­sos: Ver, Juzgar, Ac­tuar. Tan sencillos, que fueron los que creó y enseñó el Cardenal J. Cardijn, a los obreros, y fue adoptado por mo­vimientos de la Iglesia como la Juven­tud Obrera Católica JOC y la JEC de grata recordación para tantos estudiantes católicos en el mundo.

El Padre Michel, extendió su labor mi­sionera con los maestros de Francia y otros países de Europa, Asia, África y en 1965, Amé­rica Latina: Argentina, Chile, Uruguay, Perú, México, Brasil, Boli­via, Colombia, Ecua­dor, Venezuela, Repú­blica Dominicana.

El Papa Juan XXIII, conoció y bendijo su labor, y la UNESCO, reconoció e inscribió a Los Equipos Docentes como una organización con categoría C.

En nuestro país, además del de Salcedo se formaron Equipos en Santiago, Los Mi­nas, San Francisco de Macorís, Tenares, La Vega, San José de Ocoa, Azua, Ingenio Consuelo, Montecristi, Loma de Cabrera…

En su día, el Obispo Monseñor Antonio Flo­res, reconoció a los Equipos Docentes, e igualmente Mons. An­tonio Camilo; a cada visita de los asesores que nos acompañan en cada trecho de nuestro caminar: El P. Esteban Wood, Misionero Ma­ry­knoll, el P. Juan Du­mont, El P. Cristino Escaño, y Mauricio Cussin, se lleva a cabo la visita obispal corres­pondiente.

El P. Michel viajaba y nos escribía cartas de aliento apostólico, has­ta que se lo permitió el párkinson que padecía, y finalmente celebrar su Pascua en El Señor, el 8 de agosto de 1988, por eso el 8 de agosto, es el día mundial de los Equipos Docentes y celebramos Eucaristía, en los cinco continen­tes donde sembró la semilla del Evangelio de Jesús Maestro, para lograr la presencia de la Iglesia en el mundo de la Educación y de los educadores en el mundo de la Iglesia.

En el recién En­cuentro Nacional de Los Equipos Docentes, el 4 de noviembre, Monseñor Tomás Mo­rel, acompañó a unos 30 equipistas: fundado­res, coordinadores, re­presentantes continentales, asesores nacio­na­les y jóvenes inician­tes, a los que llegó al alma con su diserta­ción: La Espiritualidad del maestro y nos moti­vó a escribir, lo que po­día ser la primera de varias entregas, compartiendo la Historia y el mensaje de Vida de Los EDos en la Repú­blica Dominicana.