EL SANTUARIO DE CUESTA COLORADA Y EL PODEROSO DEFENSOR DE LA HUMANIDAD

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Por lo que pasa en el mundo quizás es hora de no hablar de San Miguel Arcángel y de sus méritos, y empezar a reconocer su poder intercesor. Animando así, a todos los fieles a invocar su ayuda e intercesión ante todas las asechanzas del mal, de la pandemia y las amenazas de la guerra.

Cuando estudiaba, uno de los profesores de historia demostraba que a la historia le gusta tener los mismos ciclos en cada siglo. Siempre comenzaba con las epidemias, las disputas políticas, la inestabilidad económica y la pobreza. Con el tiempo la gente no lo soportaba y luego comenzaban las guerras, hasta que la gente se daba cuenta de su locura y reconocían que sin Dios no hay nada. Así sucedió con Segunda Guerra Mundial, el mal aprovechó el caos económico, la pobreza y la negación del hombre a Dios, con su diabólico Quién como yo.

Nuestros obispos en la carta del 21 de enero, Solemnidad de Ntra. Sra. de la Altagracia dijeron: Hoy dominan cuatro amenazas: la mentira, la violencia (incluido el feminicidio), el amor al dinero y el hedonismo, que confunde el bien con el placer. Los políticos y los periodistas están divulgando a la población contenidos parecidos o placenteros, según el principio de la famosa sátira: Pan y el espectáculo del circo. Y todo en nombre del agrado, para que nos quieran, nos paguen y sigan votando por nosotros.  

Lo que agrada a los pueblos no necesariamente es bueno, creativo o anima a luchar por un mundo mejor, lleno de principios y valores. Basta analizar el caso de los feminicidios, enraizado en culpar al otro, fruto de su propia inestabilidad. Así suceden grandes y pequeñas guerras en contra de otros.  ¿Y porque no luchamos en contra de nuestro propio egoísmo y pereza? Nos pregunta hoy el Beato Padre Bronislao, invitándonos a una lucha incruenta en contra de nuestro egoísmo. Entonces, vamos a convertir el Quién como yo en Quien como Dios.

Hoy es tan importante promover a San Miguel Arcángel, al autor de este grito y líder de las fuerzas celestiales.  Hay muchos ataques a la Iglesia, a la libertad humana y a la justicia social, por lo que ciertamente necesitamos un defensor eficaz. La historia misma sugiere, que quien se dirige a san Miguel, quien toma de él, no regresa con las manos vacías. El Papa León XIII mostrando los principales presupuestos de la masonería, escribió una oración (invocación) especial a San Miguel Arcángel, justo después de la aterradora visión de los demonios que se reunían sobre la Ciudad Eterna para acabarla. Así que ordenó para que los sacerdotes del mundo entero la rezaran con los fieles, de rodillas, después de cada Misa.

      San Juan Pablo II, también recordaba el papel de San Miguel en la Iglesia y en el mundo, pidiendo su protección y la defensa de la Santa Iglesia. Ya que en este tiempo es difícil dar un auténtico testimonio cristiano y debido a que el demonio sigue vivo y activo en el mundo, él seguía promoviendo la oración del Papa León XIII,  la cual oró en nombre de toda la Iglesia, invitando a todos a no olvidarla, a rezarla, para recibir ayuda en la lucha contra las fuerzas de las tinieblas y contra el espíritu de este mundo.

Igualmente, el Papa Francisco dijo: “Satanás siempre está tratando de destruir al hombre, tal vez por celos… Satanás está tratando de destruir a la humanidad, a todos nosotros y tiene planes para deshumanizar al hombre, porque lo odia… En sus planes de destrucción inventa explicaciones humanistas que van directamente dirigidas contra el hombre, contra la humanidad y contra Dios”. Este es nuestro tesoro. Dejen que Miguel siga luchando para proteger la Iglesia y el mundo entero.

El 15 de febrero se cumplen 25 años de la erección de la Parroquia de San Miguel Arcángel en Cuesta Colorada, Santiago, que hasta el día de hoy es el único Santuario dedicado a San Miguel en República Dominicana y en el Caribe. Aquí tenemos una estatua de San Miguel de la gruta de Monte San Ángelo de Italia, que ya ha visitado más de 70 parroquias en nuestro país. La estatua por la multitud de oraciones y profunda  devoción al protector san Miguel, comenzó a tener un valor  muy especial, poderoso y efectiva. Tenemos un santuario y un gran Santo que nos protege. Acudamos a él con la oración del Papa León XIII al final de cada Misa, pidiendo la paz y el reinado del orden de Dios en el mundo.

Padre Jan Jimmy Drabczak CSMA