El Municipio

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Las frustradas elecciones muni­cipales del pasado domingo 17 nos han introducido en un callejón de salida algo difícil. Pero el tema mu­nicipio es de por sí alto interesante y por eso queremos que ud esté al tanto y lo importantice.

Hay algunos que creen que los ayuntamientos son cosa sencilla y pobre. Dependiente del Poder Eje­cutivo que en países como el nues­tro hace y deshace y que como dis­pone de recursos económicos puede tomar una y todas las iniciativas.

Una nota crítica. Bueno, los ayuntamientos no son tan sencillos, no tanto pues hay personas que se viven y desviven para lanzar sus candidaturas no solo a alcalde sino también a regidor y están dispuestos a empobrecer para financiarse. Se oye decir de personas que venden casas y parcelas, vehículos y hasta toman préstamos. ¿Por qué tanto afán si son tan poca cosa los ayuntamientos? Esto es ocasión de crítica. Tiempo atrás, los regidores eran cargos voluntarios de los grupos re­presentantes de la sociedad del lugar. Pero, a decir verdad, que no sabemos cuándo, pero hubo un momento en que el cargo se hizo elegible y remunerado y entonces se despertaron las furias de la ambición y mucha gente corre detrás de ellos, de los salarios y de las marrullas que ahí se manejan.

Pero, el municipio es una institución muy vieja y muy importante. Yendo a la historia, ya lo en­contramos en la antigua Roma, y en nuestro país el primer ayuntamiento se constituyó en 1493 cuando en su segundo viaje, Colón fundó la villa de La Isa­bela en la costa norte. Como podrán ver, el mu­nicipio es mucho anterior a los gobiernos republicanos, elegidos mediante el voto popular, que como uds saben, surgió en Francia a fines del siglo XVIII.

El gobierno municipal es lo más cercano a la gente. Puede haber una relación cercana entre la gente y sus autoridades. Se pueden conocer fá­cilmente los problemas. Pero, más que nada se pueden conocer, crear y recrear las relaciones humanas, es lo que se llama crear vecindad, ciuda­danía. Aprender a ser dolientes de su pueblo o barrio. Un recurso para alcanzar ese objetivo es celebrar reuniones abiertas a la que puedan estar y participar los ciudadanos y hacer presupuestos participativos en los que participen los munícipes.

El ayuntamiento tie­ne múltiples funciones, desde velar por el ornato, recoger basura y sembrar plantas hasta fomentar la cultura en el arte y el deporte. Pero hay cosas sutiles como es el control del ruido y de las aguas residuales y fo­mentar actividades artísticas y religiosas.

Y nos preguntamos qué de im­portante hace la administración mu­nicipal, qué hace?, ¿recoger basura? Yo diría que mucho más, a la admi­nistración municipal toca crear la cultura ciudadana. Enseñar a la gente a vivir juntos, res­petarse, ayudarse, sentirse gente, miembro de un pueblo o de una re­gión. Sentir y gustar de­cir yo soy de La Sierra, o yo de La Línea, yo del Seybo y yo de Los Ma­meyes. Hay que dar vida, res­ponsabilidad y orgullo a los ayuntamientos.