El misterio de los Ángeles: ¿CÓMO PUEDE AYUDARTE EL ÁNGEL CUSTODIO?

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Dice el Catecismo de la Iglesia Católica (CIC, 329): “Los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque contemplan ‘constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos’ (Mt 18, 10), son ‘agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra” (Sal 103, 20)”.

Vale la pena seguir aprendiendo sobre los Ángeles, pues son nuestros amigos, “hermanos gemelos”. Ade­más cada uno de nosotros tie­ne su propio ángel de la guarda que quiere acudir en nuestra ayuda. Y hoy comparto la carta  del Padre Pío Pietrelcina, escrita el 15 de julio del 1915 a su hija espiritual Ana Ro­dote.

“Que el buen Ángel Cus­todio vele sobre ti. Él es tu conductor, que te guía por el áspero sendero de la vida. Que te guarde siempre en la gracia de Jesús, te sostenga con sus manos para que no tropieces en cualquier piedra, te proteja bajo sus alas de las insidias del mundo, del de­monio y de la carne”.

“Tenle gran devoción a este Ángel bienhechor. ¡Que consolador es el pensamiento de que junto a nosotros hay un espíritu que desde la cuna hasta la tumba, no nos deja ni por un instante ni si quiera cuando nos atrevemos a pecar!”.

“Este espíritu celestial nos guía y nos protege como un amigo o un hermano. Es tam­bién consolador saber que este Ángel reza incesantemente por nosotros, ofrece a Dios todas las buenas accio­nes y obras que hacemos; y nuestros pensamientos y de­seos si son puros.”  “Por caridad, no te olvides de este compañero invisible, siempre presente y siempre pronto a escucharnos y más todavía para consolarnos. ¡Oh feliz compañía, si supiéramos comprenderla”.

 

¿Cómo puede ayudarte el Ángel custodio?

 

A tu Ángel Custodio, Dios le permite llegar directamen­te a tu imaginación (sin pala­bra ninguna), suscitando imágenes, recuerdos, impresio­nes que te señalen el camino correcto a seguir. Tu Ángel Custodio puede ayudarte de las siguientes formas:

  1. Darte auxilio espiritual:

Puede, si tú se lo pides, ayudarte a que tu oración sea mejor, a que no te distraigas, puede sugerirte propósitos para mejorar o formas para concretar algún buen deseo, puede ayudarte en el apostolado, en el buen trato con personas que te rodean…

  1. Darte, además,

algún auxilio material:

Puede, si se lo pides, ayudarte en las pequeñas necesidades de la vida cotidiana co­mo por ejemplo: no perder el autobús; ayuda en un examen que estás estudiando, encontrar algo que habías perdido, acordarte un asunto olvidado que es necesario tener presente…

  1. Protegerte de los

peligros del alma:

Tú Ángel Custodio te cui­da contra las tentaciones que te invitan a cometer un pecado.

  1. Protegerte de

los peligros del cuerpo:

Por ejemplo un tropiezo, un choque, un accidente una enfermedad… La Biblia dice: “Te enviará a sus ángeles para que no tropieces en pie­dra alguna” (Sal. 90,11).

  1. Darte consejo prudente. Llamarte al bien.
  2. Animarte.
  3. Confortarte, consolarte.
  4. Ayudarte en todo aque­llo que sea bueno en tu ca­mino de salvación.
  5. Finalmente es importante que recuerdes que los ángeles no tienen el poder de Dios ni sabiduría infinita. Pueden ayudarte porque Dios se lo permite.

Procuremos ser devotos y agradecidos con nuestro Ángel. Invócalo en tus nece­sidades.