Dios envió a su ángel…

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Quiero compartir con ustedes cinco ideas, como regalo de navidad, que tal vez amplían más nuestro horizonte en el ministerio que ejercemos. Estas ideas se basan en las enseñanzas de Santo Tomas de Aquino, Doctor Angelical, un gran pensador de la Iglesia. Decía, que el envío de los ángeles significa, que Dios les proporciona tareas concretas a cumplir. Y este envío se refiere a las acciones especiales, como aquella de san Gabriel Arcángel para  anunciar a María, que será la madre del Hijo de Dios  (Lucas 1, 26).

 

  1. Participación en el gobierno.

 

El universo, el cielo, tienen su lógica, donde todo se complementa.  Podríamos decir, que el mundo celeste funciona como una empresa.  Tiene un director, que necesita un equipo de trabajo. La participación, la influencia del trabajador en la empresa, muestra el respeto al trabajador. Y su participación en opinar, la libertad que posee, se traduce en mayor responsabilidad de los trabajadores. ¿Y que tiene que ver esto con los ángeles? En cuanto a Dios, Él lo puede todo solo. Pero, Su amor hacia las creaturas y el respeto a su libertad, se expresa en que aunque puede hacer todo solo, no lo hace, deja la participación a las creaturas. Y esta confianza es muy increíble, pues nadie mejor que Dios puede hacer las cosas. Él acepta una perfección menor, que son los ángeles y les proporciona las misiones, dándoles de esta manera la participación en Su Providencia.

 

  1. Misión

 

Cuando hablamos sobre la misión, es bueno recordar, que: missio, significa la acción de ser enviado, encargo. A los ángeles Dios encarga  tareas especiales, especificas. Es algo natural, que cosas mayores gobiernan las menores. Y según Santo Tomas, por el orden de Dios y para el bien mayor, la revelación de la gracia es la mayor. Como lo decía san Juan Bautista, somos la voz, el sonido de la palabra, que es de Dios. La esencia del envío, de encargo, es el mandato de Dios, que hace que el ángel se convierte en un instrumento inteligente, pero, movido por alguien mayor.  Su actuación apunta hacia algo y no a sí mismo. Por tal razón, los actos de los ángeles se llaman ministerios. Y aunque son un instrumento en manos de Dios, no significa que están esclavizados de tal realidad. En ello solo se revela  el amor de Dios hacia los ángeles. Y así Dios actúa con nosotros. Cuando la Iglesia nos envía, dando la misión canónica, es para pronunciar la Palabra de Dios, o  catequizar.

 

  1. Participación en un caso mayor.

 

La misión sucede, cuando se cumple una tarea y no es su propia. Con ella participamos en el bien mayor, al cual uno debe ser subordinado.  Cuando un sacerdote, enviado por la Iglesia  deja de anunciar la Palabra de Dios y comienza a anunciar sus verdades y a veces  contrarias a la doctrina de la Iglesia, entonces, deja de percibir los valores y comienza a crearlos. Pensando, que él solo es capaz de decidir que puede anunciar o decir.  Y así se pone por encima de Dios y de la Iglesia, olvidando, que somos siervos, ministros, enviados no por sí mismos, sino por la Iglesia.

 

  1. El envío de los ángeles

y jerarquía.

 

¿Y como se relaciona la jerarquía y la misión de los ángeles? Santo Tomas, junto con Pseudo -Dionisio Areopagita tienen tesis, que los ángeles de coros mayores no son enviados por Dios, porque su tarea es acompañar al Creador, adorarlo, contemplando su Rostro.  Dios envía a los ángeles de menor jerarquía, que son: ángeles y arcángeles. La jerarquía de los ángeles ha sido puesta por Dios. No es un  orden natural, sino un orden de la gracia. El orden de la gracia es mayor que el natural. Puede suceder, que entre los coros angelicales, el coro menor participa en el coro mayor. Pues, no existe ningún  otro orden mayor, que el de la gracia. Debemos recordar, que en el caso de los milagros se omite el orden natural para fortalecer en la fe. Y así  Dios, estableciendo el orden angelical no se contradice. No existe tal tarea, que el ángel de coro menor no fuera capaz de ejecutar. Y esta mayor tarea del menor coro era el envío del Gabriel a María. Y si el Arcángel era capaz de cumplir la misión mayor, pues  no hay necesidad de enviar a alguien del coro mayor.

 

  1. Modelo de fidelidad.

 

Finalizando, es bueno darse cuenta, que los ángeles mensajeros son para nosotros un ejemplo de fidelidad a Dios y a la Iglesia. Cumplen su misión de una manera perfecta y precisa, participando en ello con todo su ser.  No cumplen su propia voluntad sino la de Dios.  Y la  posibilidad de participar en cumplimiento de juicio de Dios, lo están percibiendo como mayor expresión de  amor y confianza de Dios. Tomemos el ejemplo de ellos y tratemos de dar gracias a Dios, que aunque Él solo podría hacer todo, nos involucra y envía como a los ángeles, para cumplir distintas tareas en su Nombre. No existe mayor alegría y reconocimiento, que ser el instrumento en manos de Dios, como lo fueron: María, los ángeles y todos los santos. Para esta navidad tú tienes un envío, un encargo: ser instrumento de amor y de la Paz. ¡Feliz Navidad!