La Universidad Católica del Cibao (UCATECI) celebró su Octogésima Segunda Graduación Ordinaria, en la que fueron investidos 212 nuevos profesionales de los programas de grado y posgrado, que se incorporarán al ejercicio profesional con una formación fundamentada en la excelencia, el compromiso social y los valores del humanismo-cristiano.
La ceremonia fue presidida por su rector, Mons. Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo.

La invocación al Señor estuvo a cargo del padre César Peralta, director de la Pastoral Universitaria de la UCATECI, quien elevó una oración por los nuevos profesionales, exhortándolos a vivir su vocación con espíritu de servicio. Pidió a Dios que los acompañe en su caminar y que reconozcan Su presencia en cada persona, especialmente en las más necesitadas, y que allí donde vayan construyan comunidad, llevando luz y esperanza”.
El padre Francisco Antonio Jiménez, vicerrector ejecutivo de la UCATECI, exhortó a los graduandos a ejercer su profesión con sentido ético y responsabilidad social, recordándoles que la verdadera educación trasciende el conocimiento adquirido: “Cada uno de ustedes llegó a esta graduación cargando consigo la riqueza de nuestra identidad como país”.
También: “Ustedes han recibido una educación fundamentada en valores: el respeto, la justicia, la solidaridad, la responsabilidad y la trascendencia, ya que un profesional sin valores es, en el mejor de los casos, un técnico eficiente”.
La oradora invitada fue Maira Margarita Morla Pineda, quien motivó a los graduandos a poner sus conocimientos al servicio del país y asumir con compromiso los desafíos de su ejercicio profesional.
En nombre de los graduandos habló Frimeyri Felicia Guerrero Castillo, egresada de la Escuela de Derecho y graduada con los máximos honores de la nueva cohorte. Ella invitó a sus compañeros a poner el conocimiento al servicio de la sociedad y a enfrentar los desafíos tecnológicos, sin perder de vista los principios éticos:
“El mayor desafío no será dominar una máquina, dispositivo o aplicación, sino perseverar en lo que verdaderamente nos hace humanos: La empatía, el pensamiento crítico, el compromiso ético y la vocación de servicio.




