Jovanny Kranwinkel
El Camino Neocatecumenal reunió el pasado 5 de julio, en la Casa María de la Altagracia, a más de cuatro mil jóvenes provenientes de Santo Domingo, San Cristóbal, Baní y Barahona, para un llamado vocacional.
El encuentro en la Casa María de la Altagracia fue presidido por Mons. Faustino Burgos Brisman, Obispo de la Diócesis de Baní, junto a varios sacerdotes.
Luego de una fuerte prédica y los testimonios de varios sacerdotes y de una religiosa, se lanzaron las redes para pescar vocaciones para el sacerdocio y la vida consagrada. La pesca fue abundante y se levantaron al llamado 33 chicos y 75 chicas.
Desde tempranas horas de la mañana los jóvenes fueron llegando en decenas de autobuses que los fueron dejando en la marginal de la Av. Las Américas, para entrar en procesión ordenada hasta la Casa de Convivencias María de la Altagracia. Fue notoria la participación de parejas jóvenes de matrimonios con sus hijos caminando hacia el gran encuentro.
Fue muy impactante la experiencia de un sacerdote italiano que contó de dónde el Señor lo había rescatado durante su juventud y en un encuentro parecido le llegó el llamado vocacional.
También la chica consagrada contó cómo había enviudado de joven y cómo sintió que el Señor la llamaba para casarse con él y entregar su vida por entero al servicio de la Iglesia y fue enviada después de varias misiones a España, al cuidado de adultos mayores, familiares de misioneros para que ellos pudieran seguir su misión. Invitó a las jóvenes a no tener miedo de escuchar el llamado del Señor.
Mons. Faustino Burgos invitó a los jóvenes a imitar la castidad de San José en un mundo que les invita a vivir una vida promiscua y sin valores familiares. También les expresó que la Iglesia los necesita como faros de luz en la sociedad.
Hoy día estamos en una sociedad que permite muchísimas cosas y que nada es nada, y que eso no te hace daño y que eso no te perturba. Y así se hacen propuestas de estupefacientes, de otras realidades, el sexo libre, por ejemplo.
Les hizo un llamado especial a los jóvenes: “ustedes, queridos jóvenes, cuando el Señor les llame, no le digan que no. Díganle sí, y el Señor les protegerá y el Señor les guiará. Y hoy que ustedes están aquí no es por pura casualidad, sino porque Dios les ama y Dios tiene un proyecto contigo.”
Estos más de 100 jóvenes que tuvieron la valentía de levantarse y recibir una bendición especial comenzarán un proceso de discernimiento en el que se verá si deciden seguir ese llamado.
El Camino Neocatecumenal seguirá realizando encuentros de jóvenes regionales, animándolos a participar de la próxima Jornada Mundial de la Juventud, en Seúl, el próximo año.




