Pedro Domínguez

El 5 de julio de 1981 nació, en Santiago, el Semanario Católico Camino. Ya cumple 45 años evangelizando e informando, basado en las enseñanzas del Evangelio, enriquecidas por la Doctrina Social de la Iglesia. “Camino” hace honor a su nombre: camina con paso firme promoviendo la verdad, la justicia, la dignidad humana y el bien común, pilares de nuestra Iglesia Católica.

Tengo el privilegio de escribir en ese medio, de manera  ininterrumpida, desde 1985, al igual que lo hago cada semana, desde 2005, en el también prestigioso diario “El Caribe”. Alguien sentenció que escribir es la forma más profunda de leer la vida. ¡Cuánto se aprende escribiendo!

Se afirma que el verdadero periodismo debe ser constructivo. “Camino” construye, forma, educa y guía para contribuir a una sociedad cada vez mejor en lo espiritual y en lo material. 

En 1995, gracias a la calidad de sus editoriales, Camino recibió el “Premio Nacional a la Excelencia del Periodismo Dominicano”.

“Camino” siempre está presente en nuestros hogares, incluso en momentos difíciles, cuando escasea el papel o hay huelgas nacionales. El padre Ramón Dubert, ese extraordinario jesuita que lo dirigió durante casi 20 años, nos repetía: “Saquen el periódico como sea; no podemos fallar, con esfuerzo superaremos los obstáculos”; nos animaba cuando creíamos que era imposible que esa semana Camino se imprimiera.

El sacerdote sostenía que una de las grandezas de Camino era su autosuficiencia económica, conquistada a pesar de no tener fines comerciales ni recibir subvenciones o exoneraciones. “Nos mantenemos con lo propio”, expresaba satisfecho.

Dubert inyectó mística a Camino, al igual que su predecesor, el respetable y recordado monseñor Vinicio Disla. Muchos de quienes colaboran con “Camino” lo hacen voluntariamente,  y quienes trabajan de forma permanente están más por amor que por remuneración. Los laicos tienen una considerable participación como columnistas.

“Camino” es un medio dinámico y moderno, orientado a la feligresía católica. En sus páginas se reseñan las principales noticias y acontecimientos de la Iglesia a nivel mundial y nacional. Desde su origen, ha contado con los auspicios y el apoyo de la Conferencia del Episcopado Dominicano.  

Tras la partida del padre Dubert, “Camino” es dirigido por un excelente profesional: Apolinar Ramos, periodista de corazón y de exitosa trayectoria, símbolo de honestidad, persona comprometida con las nobles causas, admirado por todos. “Polo”, como cariñosamente le llamamos, ha logrado que el Semanario siga avanzando y mantenga su positivo impacto en la comunidad.

Particularmente, me siento un hijo de “Camino”. Allí he publicado cerca de 2,200 artículos. Ha sido mi escuela en el complicado arte de escribir con responsabilidad, claridad y compromiso con la verdad. 

¡Felicidades, Camino, por ser, en esencia, un periódico constructivo!