Rafael Fello Estévez

Que sirva mi inspiración 

hoy para felicitar 

al inquieto Apolinar 

por su entrega y su pasión. 

Hoy la radiodifusión,

según dice el calendario,

celebra otro aniversario 

con quien trabaja la prensa

asumiendo la defensa 

de lo justo y necesario. 

Inició Polo un buen día 

a mitad de los setenta, 

en el dial cinco sesenta

que Radio Ritmo tenía. 

Luego Polo cambiaría, 

aunque sólo de emisora, 

pues su voz orientadora 

sigue el concepto radial 

de esperanza matinal 

como la luz de la aurora.

En el programa, con Polo,

siempre lo bueno es noticia,

mientras, Leo y su pericia 

nunca lo han dejado solo.

Juntos cuestionan el dolo

y la deforestación;

entre canción y canción,

porque aquí el esparcimiento 

también sirve de argumento 

para darte orientación.

Cada colaborador 

hace su valioso aporte,

y esto sirve de soporte 

para un programa mejor.

Hay rescate del folclor, 

historia, literatura,

un mensaje que da el cura

tratando el libro sagrado, 

y el recuerdo del pasado

que enaltece la cultura.

Recalcar es oportuno 

que ha perdurado la flama,

pues los años del programa 

ya suman cincuenta y uno.

Que no lo dude ninguno, 

y que sepa cada quien, 

que si se proyecta el bien

se garantiza el progreso;

por lo tanto, si es por eso, 

esto va rumbo a los cien.

Por haber perseverado 

asumiendo el compromiso, 

llega el momento preciso 

del anuncio del jurado.

Dice el decreto firmado:

que Sábado Cultural

por el enfoque integral 

que lleva semanalmente, 

es programa referente 

de la radio nacional.