Bodas de Diamante: 60 años de amor, perseverancia y fe

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Celebrar sesenta años de vida matrimonial es un verdadero testimonio de fe y esperanza para toda la comunidad cristiana. Las Bodas de Diamante de los esposos Octavio Montán y Juana Evangelista Hernández son expresión de fidelidad, entrega y la confianza sostenida en Dios.

Juana Evangelista Hernández nació en Palmarejo, Villa González, en el seno de una familia católica. Recibió los sacramentos de la iniciación cristiana en la parroquia San Pablo Apóstol, donde desde muy joven mostró una profunda vocación de servicio. Octavio Montán nació en Altamira, donde también recibió su formación cristiana, sembrando en él los valores que marcarían su vida familiar.

Se conocieron en el año 1963, y se casaron el 1 de enero de 1966, en la parroquia San Pablo Apóstol de Villa González, con la bendición del padre Juan Antonio Flores Santana, iniciando un camino de amor bendecido por Dios.

Fruto de este matrimonio nacieron: Yaneris, Eduardo, Ruddy y Edwin, educados en los valores cristianos, respeto, fe y unidad familiar. El Señor también los ha bendecido con cuatro nietos y un bisnieto. Signo de la continuidad de una herencia de amor.

Actualmente, Juana desarrolla una intensa labor apostólica en la Capilla Santa Clara, perteneciente a la parroquia San Miguel Arcángel, como ministra de los Enfermos, viceministra de la Orden Franciscana, miembro de la Hermandad del Corazón de Jesús y en el Movimiento Carismático. 

Que Dios continúe bendiciendo a estos esposos y que, como Sara y Abrahán, les conceda permanecer en el amor de la Santísima Trinidad, Dios Trino y Uno, en el Espíritu Santo. Amén.