La comunidad de Sabana, San José Afuera, en Baitoa, celebró con inmensa alegría el centenario de la capilla Cristo Rey del Universo. Cien años de historia, de fe compartida, de servicio generoso y de esperanza tejida en el corazón de todas las familias que han dado vida a este templo.
Al mirar hacia atrás, recordamos con emoción a los primeros fieles que, movidos por su amor a Dios, se congregaban bajo una humilde enramada para alabar al Señor. Fue allí, en la sencillez y la pobreza, donde germinó la semilla de una fe que hoy florece vigorosa. Aquella enramada fue el primer templo del corazón, el altar del amor cristiano, donde comenzó esta hermosa historia.
La tierra que hoy sostiene este templo fue donada con generosidad por los esposos don Victoriano Lora y doña Mercedes Grullón, quienes, con visión y espíritu de servicio, ofrecieron este terreno para levantar la casa de Dios. Su gesto se convirtió en el cimiento de una comunidad unida por la fe y el amor a Cristo Rey.
En los primeros tiempos, las comunidades de Estancia Nueva, Castillo, Yabanal y La Sabana acudían juntas a compartir la misa. Tanta era la devoción, que muchas celebraciones se realizaban bajo el centenario Samán, ese árbol majestuoso que aún hoy permanece firme, como símbolo de una fe que no se marchita, una fe que ha resistido el paso de los años.
Los primeros sacerdotes que pastorearon esta comunidad fueron el padre Manolo Lamarche y padre Roth, de origen español, Padre Daniel Taveras, y el Padre Cruz ambos dominicanos. Las misas eran el tercer domingo de cada mes.
Recordamos también a las primeras catequistas: Tereza Meregildo y Albertina Lora, mujeres valientes y entregadas que formaron en la fe a los más pequeños. Su ejemplo inspiró a otros, como el inolvidable don Secundino Morel, patriarca de esta comunidad, reconocido por el Vaticano como Laico Diocesano. Fue fundador de la Obra Diocesana de las Vocaciones Sacerdotales. La primera socia fue Ana Julia García. Recordamos también a otros testigos de la fe, como fueron: Antonio Jacobo Lora, Rafael García, Antonio Paulino, José Cepeda, Leocadio Almonte, José Miguel Ortega y el actual Juan Ricourt.
Junto a la fundación de la capilla nacieron también las agrupaciones Hijas de María y Jóvenes de Cristo Rey, espacios de formación espiritual que fortalecieron la vida comunitaria. Posteriormente se formaron los Apostolados de la Oración y la Legión de María, obras impulsadas por Monseñor Gilberto Jiménez, que marcaron con su paso el crecimiento espiritual de esta comunidad, así como la pastoral Juvenil Discipulado del Señor.
Nuestra gratitud al diácono Daniel Cruces, quien ya está en la Casa del Señor, y a los actuales diáconos Fernando Santos y Carlos Gomez.




