José Soriano, Génesis Mejía y Ambiorix Cabrera

La autoestima es el valor que cada uno de nosotros nos damos al grado de la autoaceptación, a la confianza que se deposita en nuestras capacidades y a saber cómo enfrentar nuestras propias experiencias de vida, y sobre todo la representación que cada persona tiene sobre sí misma.  

Poseer un alto nivel de autoestima es de suma importancia para los jóvenes y adolescentes de nuestra sociedad. Debido a que les permite incluso con dudas, dificultades o inseguridades, afrontar las dificultades que conlleva esta etapa de la vida. También construir una imagen positiva de sí mismos, desarrollar relaciones interpersonales, tomar decisiones y moverse por el mundo con total libertad y  confianza. 

Tener baja autoestima puede desencadenar problemas durante la juventud y la adolescencia por ser una etapa con bastantes cambios drásticos. Como resultado, la no autoaceptación se asocia con una serie de consecuencias psicológicas, físicas y culturales, más en un país donde la sociedad establece estereotipos al momento de relacionarse con los demás. Impidiendo un desarrollo feliz en los jóvenes y en el período de la transición a la edad adulta. Además,  esto puede conducir a trastornos mentales como depresión, ansiedad o  trastornos alimenticios.