Lic. Federico Rivas Pimentel
Trasplante al sistema educativo nacional
El fenecido maestro Luis Napoleón Núñez Molina, llegó a decir cuando desempeñaba el cargo de Director General de Educación Primaria “en el país hay valiosos y bien preparados profesionales e intelectuales que pueden ofrecer sus conocimientos filosóficos, pedagógicos y metodológicos al sistema educativo nacional y así evitar los trasplantes de sistemas educativos de otros países”.
Los trasplantes muchas veces tienden a favorecer el sistema educativo, siempre y cuando los directores políticos de turno no aprovechen la ocasión para introducir cambios que involucren y reafirmen la continuación del partido en el poder.
Todo trasplante de un sistema educativo debe ser de antemano sometido a un plan piloto para analizarlo, estudiarlo y ponderarlo antes de llevarlo a la práctica a nivel nacional.
En nuestro país se han implantado varios trasplantes educativos con resultados efímeros y se han gastado millones de pesos del erario nacional.
A pesar de los esfuerzos realizados por las autoridades escolares de turno, la educación dominicana ocupa uno de los últimos lugares en relación con la calidad de la enseñanza- aprendizaje a nivel internacional.
Conclusiones finales
Somos de opinión favorable de continuar los programas de capacitación de maestros (as), la revisión del curriculum en cada nivel de la educación dominicana, del sistema de evaluación de los estudiantes, la realización de las Pruebas Nacionales, la realización periódica de pruebas diagnósticas, la revisión y adecuación de las ordenanzas No.1-95 y 1-96 y la puesta de nuevo en vigencia del Reglamento de la Educación Secundaria y Normalista, Resolución No.1978.
Cuando en el país se aplicaba en todos los centros escolares esta resolución, escrita, analizada y ponderada por verdaderos intelectuales del quehacer educativo, obteníamos con los estudiantes mejores resultados académicos en la educación secundaria.
Se promovía a los estudiantes con 80 o más puntos, los que no obtenían estas calificaciones en cada asignatura, eran referidos a pruebas completivas y extraordinarias.
Debemos reconocer que nuestras universidades están contribuyendo con la formación pedagógica y metodológica de los maestros(as), para que el sistema educativo nacional pueda ofrecer a los estudiantes una preparación académica de calidad.
En el país existen instituciones educativas privadas, las cuales funcionan amparadas de acuerdo a la ”Ordenanza No.4-2000”. Estas instituciones vienen prestando un valioso y eficiente servicio al sistema educativo nacional.
Según el numeral No.132 del artículo No.14 del Reglamento de las instituciones educativas, el 80% del personal docente debe ser titulado en educación y un 20% estudiantes de la carrera para poder ejercer la función de maestro(a) en un centro educativo privado.
Las instituciones educativas están clasificadas en reconocidas y acreditadas.
En el país hay voces que gritan y reclaman una educación de mayor calidad y eficiencia a nivel profesoral y estudiantil.
Los colegios privados vienen realizando con su trabajo, esfuerzo y dinamismo, entusiasmo laboral, pedagógico, metodológico y psicológico una labor que reconoce el pueblo dominicano como eficiente y extraordinaria a favor de la educación de sus hijos(as).
Sugerimos al Ministerio de Educación evaluar con espíritu de sabiduría e inteligencia los resultados analizados de la educación nacional por organismos internacionales, para que propongan al Consejo Nacional de Educación cambios fundamentales de carácter pedagógico, didáctico y psicológico.
Luis Miguel Decamps, Ministro de Educación tiene la brillante oportunidad en su vida de pertenecer a una pléyade de ministros de educación que por sus valiosos, luminosos y ejemplares ejecutorias son objetos de recordación en la educación nacional, tales como: Joaquín Balaguer Ricardo, Víctor Garrido, Emilio Rodríguez Demorizi, Luis Alfredo Duvergé Mejía, José Nicolás Almánzar García, Altagracia Bautista de Suárez, Miguel Ángel Jiménez, Augusto Peignan Cestero, Ligia Amada Melo de Cardona, Alejandrina Germán, entre otros.
Me permito dejar concluido este trabajo con las ideas pedagógicas de “Claparede”, psicólogo y pedagogo suizo, quien expresó en cierta ocasión, que la educación debe ser funcional, basada en los intereses del educando. Y Rousseau dice que la educación funcional es aquella que se apoya sobre la necesidad de investigar, necesidad de mirar, necesidad de trabajar. La escuela activa debe apoyarse en el principio de la necesidad, nuestro país lo requiere para lograr una educación de calidad.
Si deseamos los dominicanos un aprendizaje de calidad de nuestros niños, niñas y adolescentes, debemos penetrar a las aulas, ahí están los maestros(as), investiguemos el trabajo realizado por ellos. Solicitemos cambios significativos en los aspectos cultural, social, moral y espiritual, para garantizar el futuro de nuestras generaciones.
Nuestro país va trillando de manera acelerada el camino de la democracia y la educación deberá jugar un papel de vital importancia para el desarrollo eficiente de todas las instituciones sociales.




