William Arias

(2 de 2)

La Exhortación Verbum Domini, en el número 73, se enuncia lo expuesto por Aparecida en cuanto a la ABP, en este sentido, el Sínodo ha invitado a hacer un particular esfuerzo pastoral para resaltar el puesto central de la Palabra de Dios en la vida eclesial, recomendando «incrementar la “pastoral bíblica”, no en yuxtaposición con otras formas de pastoral, sino como animación bíblica de toda la pastoral.

En el número 254 dice que no se trata, pues, de añadir algún encuentro en la parroquia o la diócesis, sino de lograr que las actividades habituales de las comunidades cristianas, las parroquias, las asociaciones y los movimientos, se interesen realmente por el encuentro personal con Cristo, que se comunica en su Palabra.

El Pontificado del Papa Francisco, junto a momentos de su magisterio en torno al tema de la ABP, tales como lo dicho en Evangelii Gaudium 174: “No sólo la homilía debe nutrirse de la palabra de Dios. Toda evangelización se basa en esa palabra, escuchada, meditada, vivida, celebrada y testimoniada. 

Las Sagradas Escrituras son la fuente misma de la evangelización. Por consiguiente, necesitamos estar constantemente capacitados para escuchar la palabra. La Iglesia no evangeliza a menos que se deje evangelizar constantemente. 

Es indispensable que la palabra de Dios «esté cada vez más presente en el corazón de toda actividad eclesial». [135]”. También, en un discurso a los participantes de la Asamblea Plenaria de la FEBIC el 2015 y la Carta Apostólica Aperuit illis (2019).

Luego fui enumerando por años desde el 2019 hasta hoy, los acontecimientos, acciones, publicaciones y momentos que hemos tenido en cuanto al trabajo que a lo largo de América Latina y el Caribe, como Iglesia hemos ido haciendo, un maravilloso quehacer pastoral y bíblico en lo relacionado con la ABP, al punto de decir de que la misma es una realidad eclesial institucionalizada, en gran parte entre nosotros. 

En resumen, sobre este apartado concluí diciendo: El paradigma Pastoral Bíblica por ABP en un alto porcentaje ha cambiado, hay mayor acceso a la Biblia por parte del pueblo de Dios, la Lectio Divina se ha convertido en un instrumental importante en la espiritualidad bíblica, importancia de la formación bíblica en los discípulos misioneros o agentes de pastoral de nuestra Iglesia, aumento de los centros, lugares, momentos y procesos de formación bíblica, la BIA (Biblia de la Iglesia en América), y sobre todo, una Iglesia que quiere escuchar la palabra y discernir desde ella lo que hay que hacer como Iglesia ante la realidad de hoy.

Finalmente, hablé sobre los horizontes que se abren ante esta realidad de la ABP como tarea para nosotros hoy día, como: seguir madurando lo que tenemos, ayudar a la relación Tradición-Biblia-Liturgia, caminar hacia una real y verdadera Espiritualidad Bíblica, clarificar en cuanto a la amenaza de fundamentalismos y apologéticas forzadas, entablar un diálogo entre religiosidad popular y Biblia, seguir recuperando la tradición bíblica latinoamericana, continuar articulando Lectio Divina y lectura popular o comunitaria de la Biblia e insertarnos dentro del proyecto de la Sinodalidad, y por qué no: abrirnos desde la Biblia al nuevo universo de la IA.