Motivo de estímulo

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José Jordi Veras Rodríguez

jordiveras@yahoo.com

Estando en un establecimiento de comida que frecuentamos, conversando con la gerente del lugar, quedamos gratamente sorprendidos con lo que nos narró de su día a día, y de cómo ha ido alcanzando cada una de las metas que se ha trazado. Y que va avanzando en su carrera de enfermería y bioanálisis en la universidad, a la que asiste cada sábado.

En la semana, desde la mañana hasta las cuatro de la tarde, labora como asistente de un médico.   

Cuando vemos testimonios así, podemos decir que siempre debemos mantener la esperanza, de que hay jóvenes que aún creen en el trabajo, el esfuerzo, la dedicación, disciplina y tenacidad, que cuando lo unen con la capacidad y la responsabilidad, tienen parte del éxito en sus manos. Y es que hoy sabemos que escuchamos decir que las “generaciones de ahora, todo lo quieren fácil o que no están dispuestos al sacrificio o al esfuerzo”.

Esta experiencia vivida en que fuimos buscando un servicio y salimos gratificados con un testimonio de vida que nos ha marcado. Conocer a alguien tan joven con un espíritu de tanta fortaleza y que tiene sentado sus pies sobre grandes propósitos para su vida.

Todo esto nos recuerda lo que Jesús resalta sobre aquello que construyes sobre Roca y aquellos que lo hacen sobre arena. Lo encontramos en Lucas 6 del 46 al 49, cuando dice: “¿Por qué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que os digo? Cualquiera que viene a mí y oye mis palabras y las pone en práctica, les mostraré cómo es él: es como un hombre que edifica una casa, cavó profundo y puso los cimientos sobre roca; y cuando vino una inundación, la corriente rompió contra esa casa, y no pudo sacudirla, porque estaba bien construida. Pero el que las oye y no las hace es semejante a un hombre que edificó una casa sobre tierra, sin cimientos; contra la cual se rompió el arroyo, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa”.

El caso de esta joven que ha sabido ir forjando su futuro con enfoque, y lo hace basado en fijar sus posturas con convicción y es una muestra de que no importa la edad, Dios siempre tendrá su tiempo para mostrarte buenos ejemplos para hacernos saber que Él es un Dios vivo. Y que la misma sirva como referencia en sociedades como las nuestras, donde lo que más se enmarca es todo lo contrario.